SIN SECRETOS – NERVIS NAVA – El Candil Pedregalero – Año II – N° 85 .-
Aceptar el paso de los años, y tomar conciencia de las limitaciones mentales y físicas que vamos observando en nosotros mismos, convertirnos en observadores de nuestra conducta mental, emocional y física, para abrirnos a aceptar la ayuda y colaboración de nuestro entorno, aprendiendo a delegar aspectos personales de la cotidianidad, son actitudes y conductas que se deben asumir a conciencia, y a partir de la mediana edad, ya que el ser humano con el transcurrir de los años reafirma y profundiza esos comportamientos; de esta manera, dichos patrones se irán estableciendo como hábitos de rutina y al momento de llegar a los “Años Dorados” o al Otoño de nuestras vidas podemos culminar el atardecer de esos días con PAZ…..y sin generar mucho contratiempo a las personas que compartan nuestro entorno…..
Ciertamente el ser humano está preparado para vivir a plenitud la última etapa, con buena calidad de vida, y no es menos cierto, que en el camino de la evolución del ser espiritual, deberá pasar por algunos eventos que están fuera del control humano, porque forman parte de las situaciones que traemos programadas para superar, trascender y evolucionar espiritualmente; es por ello la importancia de una preparación espiritual a través de los años para cultivar la fortaleza y humildad de aceptar y superar dichos eventos.
Debemos ante todo convertirnos en personas más coherentes; ¿Y de que se trata ser “coherente”? La Coherencia se define como la correcta conducta que debemos mantener en todo momento, basada en los principios familiares, sociales y religiosos aprendidos a lo largo de nuestra vida. Cultivar una conducta coherente es un medio para fortalecer el carácter y desarrollar la prudencia, con un comportamiento verdaderamente auténtico; es practicar el hecho de que pensamiento, sentimiento y acción van por un mismo camino.
“La aptitud para romper con un hábito, es un don excepcional”
S. Kovadloff
Al trabajar en el cultivo de ser personas coherentes, debemos comenzar por la transformación de nuestras líneas del pensamiento, ya que es sabido que la fuerza que ha movido siempre a la humanidad es el pensamiento, y aunque no siempre el hombre actúa de acuerdo con sus pensamientos, mayoritariamente se obra como se piensa. La ambición, la avaricia, el ansia de fama, poder y riquezas acompañado todo ello de una degradación en la escala de valores, de alguna manera han pervertido la mente humana y han canalizado los logros del hombre hacia objetivos materialistas, hurtándole su paz interna, su alegría y su salud; y siendo como es, el pensamiento, la mayor fuerza del universo, aunque tengamos ciertos parámetros grabados en nuestro cerebro, como dice el Dr. Wayne Dyer “…el día que decidas que puedes… podrás”, si un día consideramos que debemos borrar y hacer “Reset” en nuestro disco duro, perfectamente lo podemos lograr…considerando también el hecho de que, a través del desarrollo de nuestra vida, siempre hemos ido tomando decisiones, de acuerdo a nuestra línea de pensamiento en las diferentes etapas que nos ha tocado vivir.
De tal manera que si comenzamos a pensar en el hecho, de que “los años pasan” y las cosas cambian, podemos considerar y “aceptar” que en algún momento se van a presentar limitaciones propias y será más beneficioso y saludable mental y emocionalmente, si lo vemos como algo natural, ya que existe la tendencia a pensar que eso de “envejecer” le pasa a los demás….no, nos pasará a todos los que contemos con la fortuna de llegar….el cuerpo es así, y tiene fecha de vencimiento; lo que, si lo cuidamos, no causará mayores dificultades…excepto las que por proceso de evolución corresponda vivir.
En cuanto a lo concerniente a esta línea de pensamiento podemos ir adoptando una actitud de “pensar y esperar de los demás, solo aquello que nosotros seamos capaces de pensar y dar” o comenzar a sembrar aquello que esperamos cosechar algún día; una actitud a partir de “mi”; si yo no soy capaz de tomar determinada acción negativa en tu contra, y “todos somos uno” y formamos parte de una misma fuente que es Dios, ¿Por Qué, yo debo ir por la vida, pensado y esperando mal de todos los demás? Y eso incluye nuestro entorno más cercano…. Es en el pensamiento donde verdaderamente comienzan a generarse los cambios……
“Para aprender y desaprender hábitos mentales y físicos, hay que entrenar el cerebro con paciencia y constancia”
Steve Wells
De tal manera que el Dr. Juan Hitzig, Geróntologo y autor del libro “Cincuenta y tantos, cuerpo y mente” establece las siguientes consideraciones:
- Presta atención a tus pensamiento, pues se harán palabras
- Presta atención a tus palabras, pues se harán actitudes
- Presta atención a tus actitudes, pues se harán conductas
- Presta atención a tus conductas, porque se harán carácter
- Presta atención a tu carácter, porque se hará biología. Así que en nuestro propio beneficio se deben mantener actitudes saludables y PRACTIQUEMOS…..”
Somos seres que estamos en un proceso continuo de cambio y una de las características que poseemos los seres humanos es que somos como el bambú, tenemos un alto grado de flexibilidad y adaptación, los cuales si comenzamos a practicar, sobre todo cuando observamos que nuestras capacidades físicas y mentales comienzan a menguar, nos pueden evitar ratos de desasosiego; porque si algo debemos tener muy presente es que todo cambia, que todo tiene su tiempo, que todo tiene un porqué y un para qué y que nuestras actitudes deben irse acoplando a nuestras necesidades y circunstancias de cada momento.
No es mucho lo que necesitamos, es excesivo lo que deseamos.
Sheng Yen
Considerar que nuestro entorno en general escapa de nuestro control y lo único que podemos cambiar y controlar es a nosotros mismos; que siempre tendremos la opción de elegir, cómo voy a actuar, que soy cien por ciento responsable de mí mismo y de mi conducta.
Así que si logramos encontrarnos más allá de las formas, más allá de un cuerpo que envejece, si logramos vernos en lo profundo de nuestro ser, siempre serás tú al observarte en el espejo y ese espíritu que permanece, que es nuestra esencia, porque no tiene edad, allí le habremos ganado al tiempo, y la vejez será solo una estancia pasajera para lo cual nos hemos preparado mentalmente y la muerte será una ilusión física, porque en nuestra Alma sabremos que “ YO SOY” infinito e inmortal.
Fuente: “Otoño en Plenitud”
Autor: Nervis Nava
Naguanagua – Estado Carabobo – Venezuela

Interesante articulo cuñada…..La palabra coherencia me gusta, desde mi punto de vista, forma un equilibrio entre el pensamiento, lenguaje y el hacer del ser humano….. Felicitaciones por tu articulo…
Como dice alguno por ahí “ hay que ser coherentes con nuestra miseria “.
Muy buen artículo . Hay que prestar atención a cada paso de nuestro diario deambular por esta vida . Sembrar y cosechar buenos frutos en nuestra bella etapa dorada. A brillar cual oro recién pulido .