Por Nervis Nava

Cronología de la Vida Social del Venezolano común a través del tiempo
El punto más representativo de cualquier ciudad o pueblo en Venezuela, suele ser su plaza principal, alrededor de la cual se encuentran ubicados lo que podríamos llamar los “Centros de Poder” o los puntos más emblemáticos y representativos, tanto política, religiosa o comercialmente hablando.
Así se tiene que frente a la “Plaza Mayor”, como se conocen las plazas principales desde tiempos coloniales, se encuentran ubicados por ejemplo, La Gobernación, la Catedral, La Prefectura, El Cine, entre otros, estableciéndose como un “patrón” en todos los pueblos de Latinoamérica, de acuerdo con el diseño urbano colonial español.
Es así como en el caso particular de Venezuela, a cuya trayectoria y costumbres se refiere este artículo, se tiene por ejemplo, La plaza Mayor de Caracas , fue considerado el centro de la ciudad de Caracas en la época colonial, y fue el lugar donde se realizaba el mercado, y se celebraban los acontecimientos oficiales de ese momento; siendo historia que cuando se fundó Caracas, la Plaza Mayor sirvió de centro de comercio, además de actos de ejecución y fusilamiento de enemigos políticos, y conspiradores contra el gobierno español, bajo la gobernación de Felipe Ricardos, siendo el fusilamiento más conocido el de José María España y José Leonardo Chirinos, en la que sus cadáveres fueron descuartizados en la plaza en 1799. Además en esa plaza fue el sitio donde Venezuela logró el paso hacia la independencia, suscitándose una rebelión popular contra la corona española el 19 de abril de 1810.
Fue cuando Guzmán Blanco asciende al poder que comenzó la renovación de “La Plaza Mayor” en 1872, para en 1874, se da inicio al culto a Simón Bolívar, cambiando el nombre de “Plaza Mayor” a “Plaza Simón Bolívar”; convirtiéndose este sitio de una Caracas apacible y provinciana, en sitio de reunión y tertulia, savia de anécdotas y tradiciones, lugar de encuentros y partida de nacimiento de personajes novelescos que marcaron toda una época en la ciudad.
Más adelante fueron creadas las “Bandas Musicales” en los cuarteles con la intención de rendir honores a las autoridades – nacionales, regionales o locales, y luego se fueron extendiendo a los espacios públicos sobre todo a las plazas, a cuyos actos se les llamo “retretas; convocatoria para públicos de todos los estratos sociales, y como una forma de convivencia, comportamiento social, recreación y educación, usos y costumbres que poco a poco permean la sociedad venezolana, instalándose en la vida y memoria de la población; siendo entonces como la retreta se convirtió en un medio de esparcimiento que trajo consigo tertulias, encuentros con vecinos y amigos, paseos por veredas, bulevares y avenidas adyacentes a las plazas, bailes improvisados y la posibilidad de escuchar música de los más variados orígenes y géneros.
Fue una conducta no solo adoptada en Caracas, como capital, sino en todas las ciudades capitales de los estados y pueblos que se fueron fundando en el territorio nacional.
En cada ciudad y poblado fueron construyendo su “Plaza Bolívar”, en las que se realizaban los actos conmemorativos de carácter político y religioso.
Nervis Nava
Así, luego de los actos, la mayoría de las personas, solían instalarse a compartir “socialmente” con las amistades, igualmente los enamorados también acostumbraban darse cita en “La Plaza”.
De esta manera, las plazas se convirtieron por muchos años y para muchas generaciones, en el lugar de encuentro y compartimiento social, ya que también en diversas plazas se habían creado atractivos para los asistentes; así había plazas en las que abundaban las palomas, a quienes las gentes le echaban maíz y arroz y los niños solían correr tras ellas; en algunas otras “plazas” sobre todo las ubicadas en los pueblos como las del Estado Aragua, abundaban las ardillas y las iguanas; en algunas plazas de los Andes, se encontraban “Perezosos” y otras eran especialmente atractivas, ya que por el clima, fueron verdaderos “jardines” encantados con la diversidad de rosas que se cultivaban, siendo un placer, visitarlas y permanecer en ellas, como lo hacían las personas, al salir de la Misa, o al terminar algún acto realizado.
Lo cierto es, que todas las plazas servían de “compartir social” a los residentes de ciudades y pueblos; incluso en muchas de esas plazas, se dieron origen a “personajes” que forman parte del folklore que ha trascendido en la historia y en la mente del venezolano; ya que en algunos casos, hubo personas que hasta llegaron hacer vida diurna y nocturna en las plazas, donde se convirtieron en leyendas porque siempre estaban contando “historias”, y así con su narrativa, crearon muchos cuentos de “espíritus, muertos y aparecidos”; pero que a quienes asistían a “La Plaza” les agradaba y entretenía escuchar; así fue como por ejemplo, a un “contador” de cuentos en la Plaza principal de Guasdualito, en el Estado Apure, lo bautizaron “El Profeta”, por la cantidad de historias que contaba, y al final decía….”Se verán cosas nunca vistas”….
Es importante resaltar que dentro de la historia de cada pueblo, mantiene en su acervo cultural y en la memoria de sus habitantes, sus propias historias, cuentos y leyendas así como de sus respectivos personajes, que le dieron vida y origen a todo ello.
Bueno recordar, que por ejemplo en la ciudad de Maracaibo, el zuliano siempre en su idiosincrasia de ser más “regionalista” que el resto del país y optar por costumbres diferentes; para ellos- aún cuando la plaza principal era la “Plaza Bolívar” y frente a ella ubicado el Palacio de los Cóndores, mejor conocido como El palacio de las Águilas, la Catedral entre otros, estos solo eran utilizados para actos protocolarmente de celebración religiosa y político; ya que allá, crearon la “PLAZA GENERAL RAFAEL URDANETA” a quien los zulianos le rinden especial pleitesía, y frente a esa plaza fundaron el Parque que igualmente lleva su nombre; y era en definitiva, donde los marabinos, acostumbraron a reunirse y a llevar los niños a jugar a ese parque para el compartimiento social de los marabinos.
Se necesitarían muchas cuartillas para describir la historia social de las plazas venezolanas, pero la idea de esta sinopsis es la trayectoria que ha llevado el venezolano común, desde aquella época de reuniones de “Plaza”, siendo personas tranquilas, de costumbres sanas y amantes del compartir familiar, que salió de la “Plaza Mayor”, para hacer un largo recorrido por diferentes momentos en la historia, que lo han llevado a los tiempos actuales.
Es así, como con el crecimiento demográfico, se fueron creando nuevos centros de poder, y la urbanidad de los pueblos se fue transformando; y con ello los centros de reunión, fueron cambiando. Ya se fueron creando las “fuentes de soda”, los boulevard con sus “Cafés” tipos europeos, traídos por personas que llegaron de otras latitudes, a instalarse con nuevas ideas y costumbres; entonces ya las personas comenzaron a socializar fuera de “la plaza” para trasladar las reuniones a otros puntos de encuentro; por citar algunos, en Caracas, la gente se trasladó de la “Plaza Bolívar” al Boulevar de Sabana Grande por ejemplo, o algunos otros sitios en los alrededores del Capitolio, o la misma Plaza del Venezolano.
Luego de allí, ya comienza otra etapa, donde el “boom” y el auge económico, trae consigo la creación de los “Centros Comerciales”, con sus cines, sus tiendas comerciales, sus heladerías, cervecerías, discotecas, y atracciones para niños, convirtiéndose en los preferidos de las gentes para “socializar”.
Sin lugar a dudas, que Venezuela, tuvo una época que podría llamarse “época dorada” en la que sus habitantes, desde los más pequeños hasta los más entrados en años, pudieron cultivar una conducta social, “sanamente” de una “sociabilidad compartida”, entre vecinos, compañeros de estudios, donde para épocas especiales, como Carnavales, Navidad o Semana Santa, fueron motivos especiales para la unión y la solidaridad, valores intrínsecos del venezolano; conductas estas practicadas desde Oriente a Occidente y desde el Norte hasta los Llanos.
Lamentablemente ese crecimiento y auge económico también trajo consigo, la diversidad, en la preparación cultural y profesional del venezolano; que ya se trasladó desde los pueblos a las ciudades, en busca de mejorar su calidad de vida; y ese crecimiento desmesurado, incontrolado y mal manejado, comenzó a dar lugar a diversos comportamientos en la sociedad. Es entonces, cuando se comienzan a ver los “grupos” de personas reunidas frente a centros comerciales, en plazoletas dentro de conjuntos residenciales, en plenas calles y avenidas, con música en los vehículos, siendo con el tiempo desalojados y acosados por las autoridades para disolverlos; por cuanto ya estaban generando malestar en la colectividad.
En este momento, Venezuela entra en otra etapa de su historia, donde irremediablemente, ya no es el boom económico quien controla la escena, sino que intervienen otros factores, sociales y políticos que comienzan a permear la conducta de los venezolanos. Es cuando comienzan los cambios sociales, afectados de manera progresiva por las nuevas directrices políticas que le dan otro rumbo a la sociedad, con el desbordamiento en los parámetros de conductas un tanto erradas, y escasez de valores dentro de ese grupo que ha sustituido al “venezolano común” dando origen a su recogimiento y optando por replegarse en sus residencias y la “sociabilidad” que se va limitando a reuniones familiares.
Vemos entonces, como un “boom económico” llevó al crecimiento de una sociedad, sin embargo, llegaron los que se encargaron de conducir el país para convertirlo en un territorio deteriorado a todos los niveles, social, económico, moral, trayendo como consecuencia, que ante las últimas crisis vividas, refiriéndonos al sector eléctrico, con el apagón más fuerte sufrido, el “venezolano común” optó por replegarse en su casa, ante los peligros que representaba el andar por la calle; sin embargo, hubo algo, que no se detuvo, ni cerró sus puertas….LAS LICORERÍAS, y allí, al frente los grupos de ese nuevo venezolano, escaso de valores, que ahora pernoctan, tristemente junto a las mujeres e incluso niños,, frente a esos negocios para socializar….con luz o sin luz….
Finalmente, ese nuevo grupo de venezolanos que ha sustituido a aquéllos que comenzaron por reunirse en las plazas, personas sociables, de buenos y ejemplares ciudadanos; con sobrados Valores, Cultura y Principios, que construyeron una gran sociedad, y que con el desbordamiento y las malas políticas de quienes se encargaron de llevar las riendas de este país; destruyendo buena parte de lo que había de “BUENO” en esa sociedad, sembrando ruina y miseria, llevaron tristemente al venezolano común y noble de una época, a caer vertiginosamente en una vorágine de malas costumbres y convertirlo en otro venezolano irresponsable, carente de todo pudor, valores, ética y principios; y es por ello que hago este recuento de cómo pasamos desde LA PLAZA MAYOR, A LA LICORERÍA.
NaguaNagua-Estado Carabobo-Venezuela
07 de septiembre de 2019
