ENFOQUE LIBERAL – EL CANDIL – AÑO III – N° 146.
Existe una noción tan extendida como errada acerca de la visión que un adherente a las ideas de la libertad tiene acerca de la caridad. Dado que el pensamiento liberal aboga por un Estado limitado, lo que implica el recorte presupuestal y estructural del Gobierno dedicado a programas sociales en los que, en esencia, se mantiene a personas que no producen con el dinero de aquellos que sí lo hacen, para los defensores del colectivismo resulta fácil crear un falacia de hombre de paja argumentando que los liberales «odian» a los pobres al no apoyar los programas gubernamentales de subsidios, mejor conocidos como planes sociales, de lo que se infiere falsamente que el Liberalismo es «inmoral».
Pero lo que deliberadamente obvian aquellos que aseveran esto es el principio de voluntariedad que subyace en la moralidad de la libertad. El Liberalismo no condena los programas sociales por «ayudar» a los pobres, hecho que, de por sí, no implica ayudar, pues el acostumbrar a alguien a recibir indefinidamente lo que necesita solo termina como convertirlo en un ser dependiente, servil y sin dignidad que nunca podrá desarrollar sus capacidades ni vivir por su propio esfuerzo.
El rechazo viene dado porque literalmente se va en contra de la voluntad de quienes financian esos programas, es decir, los contribuyentes, efectuando una labor que bien podría ser llevada de manera privada y de formas más morales, eficientes y eficaces.
Por supuesto, sería utópico pensar en que de un día para otro se pueda eliminar esos programas y dejar a miles o millones sin amparo. De entrada, se generaría un marcado bloque de rechazo que desestabilizaría al gobierno que haya llevado a cabo ese recorte, obligándolo por presión a que se rectifique. Y es que el problema ya no es solo de índole económica, sino cultural.
Por lo mismo, lo que se requiere es un trabajo inteligente, paciente y efectivo de difusión de las ideas correctas con respecto a los derechos del individuo, el papel del Estado y la libertad individual. En general, se necesita diseminar los principios filosóficos adecuados para la vida del hombre, para que viva con la dignidad de lo que es y no como un animal de sacrificio o un parásito.
La caridad es moral y deseable solo si no es tomada como un deber moral que justifique la existencia de quien ayuda o la riqueza que ha obtenido, ni como actividad redentora por las malas acciones que pueda haber llevado a cabo en el pasado.
Además, tiene que ser primordialmente voluntaria, surgida del auténtico deseo de querer ayudar, sin que en el ejercicio de ofrecer caridad uno se vea perjudicado económica o moralmente.
Asimismo, es completamente moral ser caritativo con quien se encuentra en desgracia sin ser culpable de su situación, como puede ser el caso de alguien que perdió su casa en un incendio o un sismo, sus pertenencias en un robo, o su motricidad en un accidente o por complicaciones de salud derivadas de un problema genético, por mencionar algunos casos.
No obstante, sería sumamente inmoral brindar ayuda a quien ha llegado a un estado de miseria conducido por ideas y acciones inmorales, como puede ser un violador de niños, un asesino, un estafador o un asaltante que ya no pudo seguir sosteniéndose de su actividad delictiva.
De hecho, la sola idea de contemplar en un mismo nivel de merecimiento de ayuda a, por ejemplo, un niño con Síndrome de Dawn o una anciana que fue estafada y abandonada por malos hijos, junto con un pederasta o un carterista, resulta sumamente repulsiva.
Ayudar no es algo malo por sí mismo. Es una cuestión de voluntad, pero también de principios y valores alineados con la vida y el deseo de vivir una sociedad mejor. Nada que sea forzado o impuesto puede ser moral, por cualquiera que fuera la excusa que se esgrima.
NOTA DEL EDITOR: Tomado de la página «Enfoque Liberal» que se publica en la plataforma de Facebook, con autorización de su administrador. El algoritmo de Facebook rechaza compartir directamente por considerar que El Candil es un spam.

No es mucho lo que se puede esperar de FB, Twitter, CNN y otros medio mantenidos por los comunistas. Ellos prefieren que las masas sean corderos y que escuchen solamente los que ellos digan o les interesa para sus propositos. Los errores de muchos gobiernos de USA han permitido que se crearan estos monopolios diabolicos informaticos y deberian tomar accion antes de que sea muy tarde . Tambien USA ha permitido que las Universidades han pemitido tener tantos profesores nefastos izquierdistas y adoradores del comunismo . Asi se va destruyendo poco a poco un gran pais y crear mas seres humanos esclavos.