Por Mirela Quero de Trinca

17.- LAS CONSTITUCIONES DEL SIGLO XX. ISAIAS MEDINA ANGARITA
Al comenzar el año 1941, se vislumbraba el final del período de gobierno del presidente López Contreras, pautado para el 19 de abril de ese año, razón por la cual en febrero, un grupo de ciudadanos desde el estado Apure postularon al ilustre novelista Rómulo Gallegos como candidato a la Presidencia de la República.
Mes y medio más tarde, el 31 de marzo de 1931, la candidatura de Gallegos obtuvo el respaldo del clandestino Partido Democrático Nacional (PDN), dirigido por Rómulo Betancourt y donde militaban, entre otros, Raúl Leoni, Valmore Rodríguez, Ricardo Montilla, Luis Beltrán Prieto Figueroa, Gonzalo Barrios, Alberto Carnevali y Leonardo Ruiz Pineda.
Por otra parte, en el mismo mes de marzo, desde el estado Cojedes otro grupo de ciudadanos propuso la candidatura del ministro de Guerra y Marina, general Isaías Medina Angarita, quien al aceptar se separó de su cargo ministerial para dedicarse a la campaña electoral.
Como muy bien apunta la historiadora Nora Bustamante en su biografía del general Medina Angarita, esta vez, ocurrió algo novedoso, ya que ambos candidatos, Gallegos y Medina, protagonizaron una moderna contienda electoral con mítines, discursos, afiches y manifiestos, críticas y apoyos.
El candidato Gallegos, a sabiendas de ser un candidato “simbólico”, que no tenía opción de triunfo debido al vigente sistema electoral indirecto, salió en gira electoral por algunas ciudades del país donde pronunció interesantes discursos en Barquisimeto, Caracas, Valencia y Maracaibo, presentando un programa modernizador y democrático basado en los lineamientos del PDN.
Este magnífico ensayo de civismo electoral concluyó el 28 de abril cuando en la elección efectuada en el Congreso Nacional, los 13 votos obtenidos por el Maestro Gallegos no fueron suficientes para derrotar al candidato oficialista, general Isaías Medina Angarita, vencedor por 130 votos, para ejercer la Presidencia de la República durante el período 1941-1946.
Electo por el Congreso Nacional el 28 de abril de 1941, Medina se juramentó una semana después, el 5 de mayo de 1941.
El presidente, general Isaías Medina Angarita, fue un militar civilista que hizo un gobierno de amplia apertura democrática, que respetó los derechos humanos, propició la libertad de expresión y permitió el inicio de la organización y legalización de partidos políticos modernos: Acción Democrática (AD) en 1941, el oficialista Partido Democrático Venezolano (PDV) en 1943; y con la reforma de la Constitución en 1945 se eliminó el Inciso VI, lo que permitió la legalización del Partido Comunista (PCV).
En generoso ejemplo de continuidad administrativa, el presidente Medina Angarita prosiguió la tarea emprendida por el presidente López Contreras en cuanto a salubridad, saneamiento ambiental y educación del país.
Entre los muchos y grandes logros de su gobierno, en materia sanitaria se destacan el uso a gran escala de la Penicilina desde 1942, la creación en 1944 del Instituto Venezolano de los Seguros Sociales (IVSS) que había sido decretado desde 1940 por el presidente López Contreras para la atención sanitaria de los trabajadores; la campaña antimalárica ideada y dirigida por el doctor Arnoldo Gabaldón, el uso del DDT desde 1945, la construcción de medicaturas rurales y de mercados municipales para el manejo adecuado de los alimentos.
Durante su gobierno, entre otras obras de importancia se construyó la Escuela de Agricultura de la UCV en Maracay. En Caracas, se realizó el saneamiento del centro de la ciudad con la reurbanización de El Silencio y se inició la construcción de la moderna Ciudad Universitaria, ambas obras del Maestro Carlos Raúl Villanueva.
En materia educativa, se duplicó el número de estudiantes de bachillerato al incrementar la construcción de instalaciones destinadas al segundo ciclo de educación; se crearon los grupos escolares y se inició el programa de alfabetización de adultos.
Al general Medina Angarita le tocó presidir la República en los años en que se desarrollaba la Segunda Guerra Mundial y comenzaba la postguerra (1941-1945) y si bien es cierto que formalmente Medina mantuvo la neutralidad de Venezuela en dicho conflicto mundial hasta casi el final de la misma, luego del ataque a Pearl Harbor el 7 de diciembre de 1941, nuestro país intervino indirectamente al solidarizarse con los Estados Unidos, detener a más de 800 ciudadanos alemanes pro nazis residentes en el país y romper relaciones diplomáticas con Alemania, Italia y Japón el 31 de diciembre de ese año.
Pero, a pesar de los esfuerzos por mantenernos alejados de la conflagración mundial, la verdad es que éramos un blanco obvio por ser Venezuela importante suplidor de petróleo de las naciones aliadas, gracias a la abundante producción del Lago de Maracaibo y la refinación de nuestro petróleo en Aruba y Curazao.
Por tal motivo, desde 1942 la guerra llegó a nuestras costas, cuando submarinos nazis atacaron a buques petroleros y hundieron el buque “Monagas” de bandera venezolana entre las costas de la península de Paraguaná y las Antillas holandesas, actividad que se repitió en 1943 y 1944.
La guerra mundial con sus complicaciones políticas, sociales y económicas, facilitó una mayor intervención del Estado en la vida pública, con el consecuente reforzamiento del centralismo administrativo en detrimento de los pocos vestigios de federalismo que persistían, aspecto que quedará plasmado en la reforma constitucional impulsada por el presidente Medina hacia el final de su mandato.
Constitución del 23 de abril de 1945. Isaías Medina Angarita
En el año final de su gobierno, el presidente Medina impulsó la reforma de 26 artículos de la Constitución de 1936 vigente.
En la Constitución de 1945 se repite la fórmula de que el gobierno de los Estados Unidos de Venezuela es y será siempre republicano, federal, democrático, electivo, representativo, responsable y alternativo.
Entre los cambios promulgados, están la eliminación en el Inciso VI del artículo 32, de la prohibición que pesaba sobre la propaganda y práctica del comunismo (lo que permitió la legalización del Partido Comunista (PCV).
En relación al sufragio para elegir al presidente y al Congreso, este derecho sigue estando reservado para los venezolanos varones, mayores de 21 años que supieran leer y escribir.
Como novedad, por primera vez, se otorga el derecho al voto a las mujeres mayores de 21 años que sepan leer y escribir, pero sólo para participar en las elecciones …para la formación de los Concejos Municipales.
El presidente Medina Angarita no pudo terminar su período constitucional, ya que fue derrocado el 18 de octubre de 1945, a sólo seis meses del final de su mandato.
Sin lugar a dudas, la labor de los presidentes posteriores al general Juan Vicente Gómez fue de gran importancia en el inicio de la apertura del país a la modernización y democratización.
En los 9 años en que ambos gobernantes, Eleazar López Contreras e Isaías Medina Angarita presidieron la Nación, se lograron grandes avances en los índices de crecimiento humano, económico e institucional.