Por Mirela Quero de Trinca

16.- LAS CONSTITUCIONES DEL SIGLO XX. ELEAZAR LOPEZ CONTRERAS
El 17 de diciembre de 1935, moría el general Juan Vicente Gómez, para entonces presidente de Venezuela y dictador que con mano férrea y triquiñuelas políticas había gobernado el país durante 27 años.
Tal como lo establecía la Constitución, ante la ausencia definitiva del presidente en ejercicio, el Consejo de Ministros escogió dentro de su seno al ministro que habría de ejercer como presidente encargado durante los cuatro meses que faltaban para completar el período presidencial de siete años, que iniciado en 1929 debía concluir el 19 de abril de 1936.
La selección recayó en el ministro de Guerra y Marina, general Eleazar López Contreras, militar y andino, quien había forjado su ascendente carrera militar y política desde que a los 16 años de edad, fue uno de los “Sesenta” guerreros que acompañaron a los generales Cipriano Castro y Juan Vicente Gómez, en su victoriosa campaña de la Revolución Restauradora.
El presidente, general López Contreras, militar civilista, emprendió la difícil tarea de conducir en la forma menos traumática posible, la transición del período dictatorial gomecista a la necesaria apertura política hacia la democratización y modernización del país, manteniendo el equilibrio entre las distintas fuerzas políticas que emergían.
En ese sentido la tarea no fue fácil, ya que por una parte debió enfrentar las aspiraciones continuistas de la familia Gómez y de los sectores gomecistas; y por otro lado, rotas ya las cadenas dictatoriales, el pueblo sintió renacer las ansias de libertad y de participación política y social impulsadas tanto por las libertades que empezaban a disfrutar como por el regreso de los exiliados que habían experimentado las ideas políticas y modernizadoras que regían en el mundo.
Ese nuevo ímpetu se expresaba de múltiples maneras tales como la fundación de organizaciones políticas y sindicatos, la aparición pública de jóvenes liderazgos y su participación en mítines políticos, la realización de múltiples huelgas, las exigencias de derechos y garantías civiles, etc.
Con la muerte de Gómez, Venezuela experimentaba un renacer y tal como dijo Mariano Picón Salas, en 1936 Venezuela entraba al siglo XX.
Ante esta situación efervescente, las primeras medidas del presidente encargado López Contreras fueron de conciliación, decretó amnistía general, abrió las cárceles, permitió el regreso de los exiliados y pidió Calma y Cordura para progresivamente, solucionar los problemas de la Nación.
El 21 de febrero de 1936 presentó su Programa de Febrero, en el que propuso un vasto plan de higiene pública urbana y rural, de alimentación, de protección a la madre y el niño, de lucha contra la tuberculosis y enfermedades venéreas, con especial atención a las instituciones de asistencia y previsión social y de beneficencia. A tal efecto, creó el Ministerio de Sanidad y Asistencia Social.
Constitución del 16 de julio de 1936. Eleazar López Contreras
Cumplido el lapso de Presidencia provisional, el 25 de abril de 1936 López Contreras fue electo por el Congreso como presidente constitucional para un período de siete años desde 1936 hasta 1943.
El presidente López Contreras inmediatamente anunció su propósito de reformar la Constitución, que fue promulgada el 16 de julio de ese mismo año. Esta es la primera Constitución del siglo XX, después de las siete reformas constitucionales promovidas por el dictador Juan Vicente Gómez.
En dicha Constitución de 1936 se reafirma que el territorio de los Estados Unidos de Venezuela lo integran 20 estados divididos en distritos y municipios; dos Territorios Federales (Amazonas y Delta Amacuro); un Distrito Federal compuesto por los Departamentos Libertador (la ciudad de Caracas y sus parroquias foráneas: El Recreo, El Valle, La Vega, Antímano y Macarao), y Vargas (La Guayra, Maiquetía, Macuto, Caraballeda, Carayaca, Naiguatá y Caruao); y las Dependencias Federales compuesto por las islas venezolanas del Mar de las Antillas.
En relación al sufragio, se acortó el período presidencial de 7 a 5 años, medida que afectó la duración del gobierno de López Contreras; se eliminó la reelección inmediata; se aumentó a 4 años el período legislativo, renovado por mitad cada dos años; se confirmó que los diputados serían elegidos por las municipalidades de cada estado a razón de 1 por cada 35.000 habitantes, y que los senadores serían electos por las Asambleas Legislativas estadales, fuera de su seno, a razón de dos por cada estado. Los diputados y senadores reunidos en el Congreso, elegirían al presidente de la República.
Se otorgó el derecho al sufragio a los venezolanos varones, mayores de 21 años, alfabetizados; se mantuvo la vigencia del Inciso VI que prohibía las actividades comunistas y anarquistas y se castigó con destierro por seis meses o un año a quienes las ejercieran, que serían considerados traidores a la Patria.
Durante su Presidencia Constitucional, el presidente López Contreras tuvo que enfrentar la gran huelga petrolera que se extendió desde diciembre de 1936 hasta enero de 1937; y una oposición beligerante de pequeños partidos políticos que en octubre de 1936, se habían unido en el gran partido único de las izquierdas políticas: el Partido Democrático Nacional (PDN).
A esta agrupación política no sólo le fue negada su legalización o permiso de funcionamiento por tener entre sus integrantes a conocidos comunistas, sino que además fueron ilegalizados los Partidos que lo integraban; y como colofón, el 13 de marzo de 1937, basándose en el Inciso VI de la Constitución, el presidente López Contreras emitió el Decreto de Expulsión, por un año, de 47 dirigentes políticos acusándolos de comunistas.
Sin embargo, a pesar de todas estas medidas y de la posterior división del PDN, este Partido actuó clandestinamente durante todo el período presidencial de López Contreras.
Por otra parte, el presidente López Contreras tuvo que afrontar el alto índice de analfabetismo, desnutrición e insalubridad que campeaba en la Venezuela post gomecista, logrando significativos avances en materia de salud y educación.
En su interesante y bien documentado ensayo, que se puede consultar por internet, “Síntesis histórica de los cambios ocurridos en los índices de desarrollo humano en Venezuela entre 1936-1945, el doctor en Historia Luis Alberto Buttó asienta que López Contreras recibía un país débilmente poblado, 70% rural, enfermo de tuberculosis, paludismo, fiebre tifoidea, anquilostomiasis, sífilis, etc., mal alimentado y escasamente educado, resultante de las condiciones de insalubridad, deficiente alimentación y atraso educativo vigentes.
Panorama tan oscuro no era exageración esgrimida por el gobierno de López Contreras, sino que fue confirmado por quien sería una de las principales voces de la oposición política, Rómulo Betancourt, aquel joven estudiante que en 1928 había escapado de las represalias del dictador Gómez, y que a la vuelta de ocho años de exilio declaraba que Gómez había dejado como herencia un país en quiebra, …un país agostado por esa trilogía devastadora constituida por el aguardiente, el paludismo y los jefes civiles…
Para enfrentar tal situación, en 1938 el presidente López presentaba su Plan Trienal acompañado de un presupuesto para ejecutarlo, que es el primer ensayo venezolano de planificación de políticas públicas y sociales, antecedente de los Planes de la Nación, en el que insistía en los propósitos de sanear, educar y poblar.
En este orden de ideas resaltan entre otros, la creación del Instituto Nacional de Higiene, el Sanatorio Antituberculoso, la Maternidad Concepción Palacios, el Hospital de Niños, el Consejo Venezolano del Niño para atender a la infancia abandonada, el Instituto Nacional de Puericultura y la Casa Cuna, la Comisión Nacional de Alimentación y su programa de Sopas Populares, las Unidades Sanitarias, sistemas de cloacas, acueductos y carreteras. Como consecuencia de las mejoras en la salubridad y alimentación, se incrementó la tasa de natalidad y la esperanza de vida, y se redujo la tasa de mortalidad.
En materia de educación promulgó la Ley de Educación, se incrementó la construcción de escuelas primarias, de educación secundaria y de normalistas, entre ellas la Escuela Normal Rural “El Mácaro” y el Instituto Pedagógico Nacional; y la primera Escuela Técnica Industrial, con la consecuente disminución del analfabetismo.
1941 era el año final del período de gobierno del presidente López Contreras, que concluyó el 19 de abril de ese año.
Finalizado su período presidencial, el general Eleazar López Contreras entregó la Presidencia de la República al nuevo presidente, el general Isaías Medina Angarita, quien había sido electo el 28 de abril de 1941 por el Congreso Nacional.
Valencia-España
13 de octubre de 2019
