Por Manuel Barreto Hernaiz

Un comentario. Luis Rojas Marcos, como consecuencia de su trastorno de «déficit de atención» suspendió el cuarto año de bachillerato.
Solo aprobó las llamadas «tres marías» en España, en ese entonces: Religión, Gimnasia y Formación del Espíritu Nacional.
Tuvo un año de fracaso en fracaso (entrando y saliendo de varios institutos), hasta que dio con el colegio y los profesores convenientes. Eran tiempos en los que no se sabía prácticamente nada de lo que hoy se conoce como trastorno de hiperactividad. Dice Rojas Marcos sobre ese nuevo colegio:
«Al fin y como última oportunidad, mis padres me matricularon en un colegio conocido por aceptar a muchachos cateados [reprobados] de otros centros. Esta nueva puerta abrió un capítulo decisivo en mi vida porque encontré maestras y maestros intuitivos y persistentes que detectaron en mí la posibilidad de rescate y me ayudaron a prestar más atención. Gracias a sus esfuerzos, la trayectoria de mi vida escolar comenzó a enderezarse poco a poco. Entre ellos destaca doña Lolina, la temida directora del colegio.» [Somos lo que hablamos (Posición en Kindle 143-147). Grijalbo. 2019. Edición de Kindle)].
Hay algo fundamental. El libro Somos lo que hablamos tiene un marco de referencia biográfico: El hablar solo, hablarse a sí mismo, le sirvió a Luis Rojas Marcos para desarrollar sus capacidades de atención y concentración. «Fue un niño distraído, con problemas de aprendizaje, hiperactividad y fracaso escolar. Pero acabó siendo un avalado psiquiatra de fama internacional.
La historia de Luis Rojas-Marcos es el resultado de una enorme capacidad de superación. Tras licenciarse como médico en Sevilla, emigró a Nueva York a finales de los 60 para estudiar psiquiatría.
Tras más de 40 años de trayectoria en Estados Unidos, sus trabajos de investigación y sus pioneras aportaciones en este campo le han llevado a convertirse en un referente para médicos, psiquiatras y psicólogos de todo el mundo.
En los años 90 fue el máximo responsable de los Servicios de Salud Mental, Alcoholismo y Drogodependencias de la ciudad de Nueva York.
El 11 de septiembre de 2001 fue testigo de los atentados contra las Torres Gemelas, mientras ocupaba el cargo de presidente del sistema de hospitales públicos de la ciudad.. Allí tuvo un papel fundamental en la creación de grupos de apoyo para los familiares de las víctimas.
Luis Rojas-Marcos es profesor de psiquiatría en la Universidad de Nueva York y autor de numerosas obras de divulgación, en las que aborda temas como la importancia del optimismo, la relación entre el lenguaje y la felicidad, la superación de la adversidad o la autoestima. En 2010, el Consejo de Ministros español le concedió la Orden de las Artes y las Letras.»
Valencia-Estado Carabobo-Venezuela
27 de julio de 2019
