Por Mirela Quero de Trinca
Acción Democrática: De Jesuitas a Miraflores
El domingo 11 de mayo de 1941, bajo la conducción de un intelectual nacía Acción Democrática, un partido político policlasista, de vocación democrática, nacionalista y americanista, que reivindicaba la elección universal, directa y secreta; y que ostentaba al intelectual más reconocido de Venezuela, don Rómulo Gallegos, como su presidente; y al político venezolano más conocido nacional e internacionalmente, Rómulo Betancourt, como su secretario general
El primer mitin del nuevo partido político, se realizó en el Nuevo Circo de Caracas el 13 de septiembre de ese año, ocasión en la que muy calificados oradores expusieron los lineamientos de su proyecto político. Su presidente Rómulo Gallegos, habló sobre la “Orientación General de Acción Democrática”; el abogado y poeta Andrés Eloy Blanco expuso “La ofensiva cultural del Partido”; el pedagogo Luis Beltrán Prieto Figueroa se refirió a “AD y los problemas de la Educación”; Mario García Arocha disertó sobre “Acción Democrática ante la cuestión electoral”; Ricardo Montilla planteó “Los problemas de la provincia venezolana y Acción Democrática”; y Rómulo Betancourt, quien ya figuraba como secretario general del Partido, clausuraba el acto refiriéndose a “AD y los problemas económicos de la Nación”.
Para difundir el mensaje de Acción Democrática y convertirlo en un partido nacional, Betancourt empieza a recorrer todo el país enarbolando la consigna de: Ni un solo distrito, ni un solo Municipio, sin su organismo de Partido, con el objeto de fundar a escala nacional las seccionales de Acción Democrática.
Este periplo fue fundamental para su formación política, ya que el universitario ventiañero que en 1928 se escapó de Juan Vicente Gómez y recorrió varios países de centro y sur América, de su patria Venezuela apenas conocía su Guatire natal, la ciudad de Caracas y sus alrededores y la carretera que junto a un grupo de estudiantes recorrió en febrero de ese año cuando fueron presos al Castillo Libertador de Puerto Cabello.
Por lo tanto, estas giras al interior de la república completaron su conocimiento de la geografía nacional permitiéndole relacionarse con la gente venezolana y sus necesidades, al mismo tiempo que identificaba a los líderes civiles de arraigo local y los incorporaba al Partido.
Consciente de que la afonía es suicidio para un partido político, fundó el diario El País, órgano oficioso de Acción Democrática, cuyo primer número salió el 11 de enero de 1944 y en el que diariamente escribía una columna editorial. Para entonces, ya el Partido contaba con un órgano de divulgación y orientación ideológica, el semanario Acción Democrática fundado el 10 de enero 1942.
Por otra parte, el 5 de mayo de 1945, durante la presidencia del general Isaías Medina Angarita fue aprobada la reforma a la Constitución Nacional en la que, a pesar de todas las voces que así la solicitaban, se negó la aprobación del sistema de elección universal para la selección del presidente y de los miembros del Congreso, perdiéndose la oportunidad de hacer los cambios anhelados y cerrando así el camino constitucional. El empecinamiento gubernamental en negar la democratización del sistema electoral, fue la justificación entonces esgrimida para tomar el camino insurreccional.
Ese mismo año 1945, cuando ya finalizaba el gobierno del general Medina Angarita y se acercaba el momento de la sucesión presidencial, jóvenes militares integrantes de la Logia Unión Militar Patriótica (UMP), influidos por el despertar político que desde 1936 se venía operando en el acontecer nacional, se reunieron con Betancourt en casa del doctor Edmundo Fernández, donde el mayor Marcos Pérez Jiménez expuso el proyecto de la juventud militar, quienes estaban decididos a dar un golpe de Estado y entregar el nuevo gobierno a un civil.
Al acercarse el momento electoral y en un esfuerzo por evitar la salida violenta anunciada por los militares de la UMP, el partido Acción Democrática, a pesar de la experiencia “simbólica” de Rómulo Gallegos como candidato presidencial en 1941, en esta oportunidad se abstuvo de nombrar candidato propio y apoyó a Diógenes Escalante, candidato oficialista seleccionado por el presidente Medina Angarita.
Escalante se había comprometido con Betancourt a gobernar sólo el tiempo necesario para establecer las elecciones universales, de tal manera que a la vuelta de dos años, en 1948, Venezuela tendría elecciones universales, directas y secretas, tal como lo impulsaba Acción Democrática; pero, la repentina enfermedad mental de Escalante lo inhabilitó para ejercer la Presidencia fracasando así la necesaria candidatura de transición, que representaba el consenso momentáneo entre el gobierno y la oposición.
Fracasada la opción Escalante, el partido Acción Democrática planteó que el Congreso en sus sesiones de 1946, designara un ciudadano extra partidos para presidir la elección del presidente de la República; fórmula que fue rechazada por el oficialista Partido Democrático Venezolano (PDV) que de aceptar, sacrificaría su opción segura de continuar ejerciendo el Poder mientras llegaba el momento electoral.
Entonces, el presidente Medina seleccionó como sucesor a su ministro de Agricultura y Cría, Ángel Biaggini, mientras que por otra parte, en el ambiente electoral asomaba con fuerza la candidatura del ex presidente general Eleazar López Contreras, quien contaba con fuerte apoyo en el Congreso Nacional, pero ambos candidatos eran rechazados tanto por la oposición política civil como por la juventud militar agrupada en la Logia Unión Militar Patriótica (UMP).
Así fue como, ante la falta de solución a la crisis candidatural quedaron abiertas las puertas a la salida extraconstitucional. Con el conocimiento y aprobación del CEN de su partido Acción Democrática, Betancourt colaboró con el movimiento de la juventud militar y el 18 de octubre de 1945 estalló el golpe militar que derrocó al presidente constitucional, general Isaías Medina Angarita e interrumpió la continuidad del sistema electoral imperante hasta entonces.
Al día siguiente, tras la rendición y detención del presidente Medina Angarita, se instaló un gobierno provisional de elementos civiles y militares, la Junta Revolucionaria de Gobierno, integrada por dos oficiales del Ejército, el mayor Carlos Delgado Chalbaud y el capitán Mario Vargas; un ciudadano independiente, el doctor Edmundo Fernández; y cuatro dirigentes del partido Acción Democrática, los doctores Luis Beltrán Prieto Figueroa, Gonzalo Barrios, Raúl Leoni y el señor Rómulo Betancourt quien la presidía.
Fue así como el partido Acción Democrática, cuya oficina o casa nacional estaba situada entre las caraqueñas esquinas de Jesuitas a Tienda Honda, pasó a ocupar la sede presidencial ubicada en el Palacio de Miraflores.
Curiosamente, Acción Democrática, un partido político nuevo, de apenas cuatro años de edad e inexperto en el ejercicio del Poder; promotor de las ideas civilistas, pero que llegó a la presidencia por un golpe militar, fue el encargado de restaurar y ampliar el sistema electoral de primer grado, que sin distingos de ningún tipo establecía las elecciones universales, directas y secretas; de promulgar la democrática Constitución de 1947; y de presidir los Estados Unidos de Venezuela durante tres años en el período conocido como El Trienio, durante los cuales realizó importantes cambios políticos, económicos y sociales.
Monterrey-Estado de Nuevo León – Mexico
Domingo, 5 de julio 2020

Querida amiga Mirela, es un gran placer leerte en está estupenda pagina. Tu, como pocos, saben de la historia nacional y, en particular, de la historia de Acción Democrática que justo hoy es víctima de otra agresión salvaje de una dictadura, aunque está peor y más brutal que otras las anteriores porque es dirigida por castrismo cubano.
Te felicito por esta columna que tanto nos alecciona con tus investigaciones y tu fina pluma.
María Teresa
Gracias Dra María Teresa Romero, reconocida periodista, investigadora histórica, profesora universitaria, biógrafa e internacionalista de larga trayectoria. Un comentario favorable para nuestra página y para el Semanario El Candil Pedregalero, viniendo de su experta pluma, es sin duda un aval de que vamos por buen camino. Pronto la tendremos como invitada en nuestra sección: De Historia y algo más…