Por Tarso Vidal
Enfermarse: Experimentar una alteración negativa de la salud

Me dice un contacto amigo de Venezuela:
–Acá estamos todos enfermos por la situación del país; sin síntomas explicables desde el punto de vista médico.
Se notan las causas emocionales de lo dicho. Y yo les digo:
-Si dices que estás enfermo… estas enfermo, y si dices que estas sano…pues estas sano. “Eres producto de tu palabra”.
Ahora bien, ¿Por qué enfermamos?:
Por vivir en el pasado. Por adoptar problemas ajenos. Por trabajar en algo que no te gusta. Por renunciar a nuestros sueños. Por guardar rencores. Por reprimir nuestras emociones. Por no soltar lo que ya no existe. Por tener miedo y no arriesgarse. Una gran cantidad de enfermedades tienen causas emocionales. Por contradicciones internas en nuestra cosmovisión.
JESÚS DIJO A SUS DISCÍPULOS:
“Pidan y se les dará; busquen y encontrarán; llamen y se les abrirá. Porque todo el que pide, recibe; el que busca, encuentra; y al que llama, se le abrirá”. Mateo 7.7-12
¿UNA CARGA O UN PUENTE?
“Por tanto, no desmayamos…” (2 Corintios 4.16).
¿Qué palabra usaría usted para referirse a LA ADVERSIDAD en su vida?
Para la mayoría, es una carga pesada e inevitable que les agota, que les quita la alegría, y que les impide vivir verdaderamente. Pero los cristianos tenemos la oportunidad de ver la adversidad como un puente que conduce a un futuro glorioso y eterno.
El factor determinante de cómo ver la dificultad depende de nuestra perspectiva. Si nos centramos solo en los aspectos negativos de nuestra vida en la tierra, caeremos en la desesperación y la desesperanza. Pero si vemos los problemas con una perspectiva de eternidad, nuestros pensamientos y actitudes serán transformados de las siguientes maneras:
1-. En vez de dejar que las dificultades nos agoten, no perderemos la esperanza, porque sabemos que estamos siendo renovados desde dentro. Al responder con sometimiento a lo que Dios permite en nuestra vida, y a la confianza en sus buenos propósitos, nuestro carácter se vuelve más Cristocéntrico y nuestra esperanza es restaurada.
2-. La desesperanza de sentir que nuestra adversidad es inevitable e interminable, será reemplazada con fuerzas para soportar. Pablo se vio atribulado, perplejo, perseguido, derribado y amenazado constantemente de muerte, pero llamó a todo eso una “tribulación momentánea” en comparación con la eternidad (2 Corintios 4. 8-11, 17).
3-. En vez de ver a la adversidad como un ladrón de toda alegría y un obstáculo para una vida buena, debemos mirar más allá del presente a lo que la prueba está produciendo para nosotros en cielo -“un cada vez más excelente y eterno peso de gloria” (v. 17).
Visualizar los problemas a través del lente eterno, es un acto de fe que agrada a Dios. Aumenta nuestra confianza en Él, nos da una mayor pasión por nuestra herencia celestial, y nos fortalece para cruzar victoriosos el puente de la adversidad.
EL ARTE DE NO ENFERMARSE
Acéptate –sé tú mismo-. toma decisiones – habla de tus sentimientos – confía – sonríe- acepta críticas- busca soluciones – deja atrás el pasado – ama la vida – no vivas de apariencias – deja la tristeza de lado – ama de verdad.

¿QUÉ NOS DICE LA BIBLIA?
¿Está enfermo alguno de ustedes? Haga llamar a los ancianos de la iglesia para que oren por él y lo unjan con aceite en el nombre del Señor. La oración de fe sanará al enfermo y el Señor lo levantará. Y si ha pecado, su pecado se le perdonará. Santiago 5:14-15
Adora al Señor tu Dios, y él bendecirá tu pan y tu agua. Yo apartaré de ustedes toda enfermedad. Éxodo 23:25
Querido hermano, oro para que te vaya bien en todos tus asuntos y goces de buena salud, así como prosperas espiritualmente. 3 Juan 1:2
Restaura a los abatidos y cubre con vendas sus heridas. Salmos 147:3
Gran remedio es el corazón alegre, pero el ánimo decaído seca los huesos.Proverbios 17:22
Ciertamente él cargó con nuestras enfermedades y soportó nuestros dolores, pero nosotros lo consideramos herido, golpeado por Dios, y humillado. Isaías 53:4
Sanen a los enfermos, resuciten a los muertos, limpien de su enfermedad a los que tienen lepra, expulsen a los demonios. Lo que ustedes recibieron gratis, denlo gratuitamente. Mateo 10:8
«Yo soy el Señor su Dios. Si escuchan mi voz y hacen lo que yo considero justo, y si cumplen mis leyes y mandamientos, no traeré sobre ustedes ninguna de las enfermedades que traje sobre los egipcios. Yo soy el Señor, que les devuelve la salud». Éxodo 15:26
Por eso, confiesense unos a otros sus pecados, y oren unos por otros, para que sean sanados. La oración del justo es poderosa y eficaz. Santiago 5:16|
Sanen a los enfermos que encuentren allí y díganles: “El reino de Dios ya está cerca de ustedes”. Lucas 10:9
La esperanza frustrada aflige al corazón; el deseo cumplido es un árbol de vida. Proverbios 13:12
Mientras guardé silencio, mis huesos se fueron consumiendo por mi gemir de todo el día. Salmos 32:3
Despreciado y rechazado por los hombres, varón de dolores, hecho para el sufrimiento. Todos evitaban mirarlo; fue despreciado, y no lo estimamos. Isaías 53:3
El Señor da vista a los ciegos, el Señor sostiene a los agobiados, el Señor ama a los justos. Salmos 146:8
Norkolk-Virginia-EEUU
Domingo, 23 de febrero de 2020

Muy bueno; ya se dice, que la enfermedad es el esfuerzo que hace la naturaleza para curar el hombre…..Felicitaciones
Asi es Rukardia ! Es un Puente para mejorar…!