EL ARTE DE COMBINAR EL SI CON EL NO – RICARDO BULMEZ – EL CANDIL – AÑO III – N° 110 .
Es bueno precisar el significado de la palabra “judío” en Juan, para evitar los nacionalismos superficiales que simplemente se reducen a banderas, himnos y escudos. Este patriotismo lleva a respetar más a los símbolos nacionales que a los hombres y mujeres del país. Esto no nos trae nada útil. Está más limpio y cuidado el papel o la tela del mapa que la tierra y ríos que significan… Y conduce al odio hacia el extranjero que no piensa como los del régimen. Y en realidad saber si una persona es de aquí o de allá es un problema legal con tufo de nacionalismo, pero no es el problema real ni central.
La cuestión es que si éste que está de presidente es colombiano, judío o venezolano es irrelevante. No es un problema real, el gran punto es que sirva para dirigir un país. Y aquí tengo toda la autoridad para dar una respuesta porque pertenezco a esta tierra que antes describí. Con este pueblo siento, lloro, espero… Jesús dice que al árbol bueno se le conoce por sus frutos… no por las ramas, ni por las elecciones.
Por eso, es conveniente precisar el significado de la palabra “judío” en Juan para evitar y no alimentar el sentimiento anti-semita. Es bueno recordar que Jesús era judío (Jn. 4, 9), sus discípulos y las primeras comunidades lo aceptaban. Pero esta apertura no era aceptada por todos. Los que creían en Jesús fueron expulsados de las sinagogas (Jn. 9, 34). Así es toda dictadura, quien no piense y camine como ella está excluido.
Cuando el evangelio de Juan menciona a judíos no está hablando del pueblo hebreo en general, sino que está pensando en aquellas pocas autoridades farisaicas que estaban expulsando a los cristianos de las sinagogas en los años 85-90 DC, época en la que el evangelio fue escrito. Hay tres pecados malos… y tres… ¿…?… “¡Más malos!”. Los tres pecados malos son… expulsar o excluir a alguien por motivos religiosos o políticos; segundo, pisar o maltratar a otro por cualquier motivo; tercero, el nacionalismo a ultranza…
-¿Y los pecados más malos, ¿Cuáles son?
-Los pecados “más malos” -Boquiabierta, te faltaron las comillas- son tres. El primero, dejarse expulsar o excluir de algún sitio o lugar que te corresponde por derecho natural; segundo, permitir que alguien te pise o maltrate; y tercero, aceptar que te digan, te sientas o te traten como extranjero en sentido peyorativo. Cuando te digan “¡Extranjero”!, responde: “Yo no soy extranjero, nací en Colombia”. “Yo… nací en México”. “Yo… en Venezuela”. No hay extranjeros… y si existen serían los extraterrestres… o los que no aman la tierra que están pisando.
En el evangelio de hoy aprendí… Los venezolanos también ansiamos la Tierra Prometida… pero en vez de llamarla la “que mana leche y miel”, decimos “Éramos felices y no lo sabíamos”. Y más de una vez hemos musitado, en un grito silencioso en lo profundo de nuestra alma, “¿Dónde está Dios?”. La etiqueta para estos tiempos, especialmente en estos días, será “La esperanza nunca termina”. Ni la muerte puede con ella.
Pensamiento del día… Cuando alguien me pregunta, “¿Cómo estás en Venezuela?”. Respondo: “Estoy volando bajo, pero con las alas fuertes y la mirada hacia el cielo”. Nunca perder las esperanzas.
Tarea para la casa… Lee estas citas, y compáralas con tu vida y país. Cuando Jesús habla de “un alimento que perece” (Jn. 6, 27), está recordando el maná que se llenaba de gusanos y se pudría (Ex. 16, 20). Asimismo, cuando los judíos “murmuraban” (Jn. 6, 41), hacían lo mismo que los israelitas en el desierto, cuando dudaban de la presencia de Dios. Estas reflexiones bíblicas, ¿en qué se te parecen?
Los Teques – Estado Miranda – Venezuela
