SIN SECRETOS – NERVIS NAVA – El Candil Pedregalero – Año II – N° 95 .-
“La conciencia espiritual se desarrolla, cuando se es flexible, espontáneo, desapegado y amable con los demás”
Deepak Chopra
Hemos vivido un año que nos ha dejado un claro y fuerte aprendizaje; ahora corresponde dedicarnos a continuar despacio… sin prisa aplicando esa extraordinaria lección enseñanza; porque de eso se trata el crecimiento y la evolución, de internalizar las enseñanza en pro de nuestro bienestar y de nuestras relaciones, a nivel mental, emocional y espiritual. Creo particularmente que para concientizar ese aprendizaje, en primer término debemos comenzar a cultivar la “flexibilidad”, tanto a nivel mental, como emocional y espiritual; ya que debemos tener claro, que ha comenzado un nuevo año, donde las condiciones y circunstancias continúan sin variación alguna, y sin perspectivas que hayan cambios a corto plazo, y no se trata de negativismo, sino de realidad aparente.
Se debe tener claro que permanecer flexibles cognitivamente significa que debemos permanecer alertas a la capacidad de adaptarnos en conducta y pensamiento a las situaciones cambiantes, novedosas e inesperadas con la capacidad mental de pensar en varios conceptos a la vez, de allí la importancia de soltar la rigidez de un roble y afrontar las dificultades e incertidumbres con flexibilidad, como el bambú, ya que ésta es la llave de la inteligencia; es el engranaje mental que nos permite canalizar varias ideas simultáneamente, y reaccionar, valorar, descartar y decidir por las acciones más efectivas y coherentes en situaciones apremiantes, puesto que nada es más extraordinario y vital en el ser humano como mantener una capacidad para reajustar conductas y pensamientos para sobrevivir con éxito y avanzar con audacia; de este modo obtener provecho de la complejidad de cada escenario y obtener el máximo beneficio, teniendo presente cuán importante es la flexibilidad en nuestro aprendizaje y desarrollar esa habilidad para resolver cualquier situación por insignificante que pueda parecer, y así descubrir nuevas estrategias en el devenir de nuestras vidas, reduciendo de esta manera el stress y la incertidumbre; y cuando no somos capaces de ver las múltiples perspectivas de nuestra realidad, es como colocar cerraduras a nuestra felicidad.
“Brillante es aquél que se atreve a cambiar sus ideas en un momento dado”
Albert Einstein
Así tenemos la “flexibilidad mental” que es la capacidad de mantener una respuesta válida ante cualquier cambio, observando las situaciones y actuando de acuerdo a las circunstancias. Que cancelaron el vuelo? La casa que querías ya se vendió? Se terminó la relación? Te suspendieron del trabajo? No culpes a nadie por ello, no te resistas, no te arrepientas, solo practica la aceptación con paciencia, y ello no se trata de resignación, sino de aceptar que las cosas no siempre serán como uno las quiere, y verás que al final todo resultará mejor; ser flexible también es fruto de creencias que por una u otra razón, ante un cambio de vivencias, todo tiene una razón de ser, solo acéptalo, y continúa tu rumbo; siempre existe un camino alternativo, solo DETENTE, respira y relájate, quizás ese cambio de rumbo es lo más ideal para ti, aunque por el momento ni tú mismo lo creas.
Ejemplo de la flexibilidad mental nos la cuentan los chinos con la metáfora y filosofía del Bambú; que en su apariencia frágil, es más resistente que el Roble ante los vientos huracanados, no por lo fuerte, sino por su flexibilidad, ya que se mece entre la furia del viento y así supera la tempestad; mantener una actitud mentalmente flexible, conlleva mantener una actitud abierta a opiniones y oportunidades nuevas de aprendizaje, lo que nos permite evolucionar; de esta manera, estar dispuestos a pensar, sentir y actuar con intención de apertura, adaptándonos a las situaciones y olvidando antiguos esquemas, modelos o patrones adquiridos en nuestra trayectoria de aprendizaje, nos permitirá muchas más posibilidades de participar en cambios constructivos en cualquier área de nuestra vida.
“Dos caminos se bifurcaban en un bosque amarillo, yo tomé el menos transitado, y eso hizo toda la diferencia”
Robert Frost
Saber que más allá de nuestro punto de vista existen otros diferentes, no significa que sean erróneos, todo lo contrario, pueden llegar a ser incluso complementarios con los nuestros. Ser flexibles ante opiniones o creencias diferentes no significa acogerse a éstas, sino tratar de entenderlas y comprender las diferentes posibilidades; al conocerlas sin poner límites, no siendo rígido, se puede seguir adelante, abriéndonos a las diferentes formas de pensamiento; es ser como el bambú, que con el proceso de su crecimiento, vemos un reflejo de fortaleza, paciencia, constancia, perseverancia y sobre todo grandeza, que nos enseña el valor de esperar el tiempo preciso para todo.
“…lo rígido e inflexible es la disciplina de la muerte; ser dócil y ceder, es la disciplina de la vida…”
Lao Tse
Así tenemos que al desarrollar la flexibilidad, estamos fortaleciendo la flexibilidad mental, pero también tenemos una “flexibilidad espiritual”, donde desarrollamos la capacidad de trascendencia, de ir más allá de lo biofísico y social, más allá del cuerpo y de las emociones; ya que no evolucionamos mecánicamente; la evolución del Ser Humano es la evolución de su consciencia y ésta no evoluciona inconscientemente; sino que viene a ser una evolución de su poder de ser y hacer, y no es el resultado de lo que suceda sino lo que él decide.
Podemos decir de la inteligencia espiritual es tan nueva como antigua, que hay reportes específicos que datan de por lo menos 2.500 años, de cuando Buda la llamó visión cabal o “Vipassana” y señaló que era la capacidad de, una visión penetrativa para comprender la realidad profunda de los fenómenos y ver todo como realmente “ES”, y que esta comprensión es la base para superar la ignorancia, la base del sufrimiento y alcanzar la felicidad.
Si comprendemos la inteligencia espiritual, y practicamos la flexibilidad espiritual, nos ocupamos del sentido de trascendencia siendo este el más importante, ya que está basada en la sabiduría, en la capacidad de visión holística de la realidad profunda, de la comprensión de contextos; es la capacidad de trascendencia, que no se limita a la racionalidad instrumental y opera con el “ojo” de la contemplación, es la única que puede darle sentido espiritual a la vida, es decir, generar el sentido trascendente para vivir y alimentar la integridad de nuestra conciencia; siendo también la capacidad de relacionarnos con el “TODO” es la capacidad de ser felices a pesar de las circunstancias.
Es importante trabajar para crecer porque así seremos capaces de alcanzar el éxito, recordando siempre la flexibilidad, para lograr lo extraordinario y para que la madurez germine en nuestras vidas. En este sentido, la flexibilidad implica ajustar sentimientos, pensamientos y conductas a las situaciones cambiantes, y saber cuándo es el momento preciso de cambiar de dirección, sin resistencia, sin protesta, sin que sea necesario ser convencido y sin apartarse de su propósito y sus valores.
“A veces hay que perder el norte, para descubrir Que se puede ir en muchas direcciones” Yolanda de Miguel
Yolanda de Miguel
Cuando la vida de las personas flexibles sufren alguna interrupción, manejan sus sentimientos de forma saludable, se permiten sentir ira, pena, sensación de pérdida y confusión mientras están dolidos y angustiados, pero no permiten que esos sentimientos se conviertan en sentimientos permanentes, y el resultado siempre será, que no solo lo superan sino que salen más fortalecidos. Ejemplo de ellos puede ser Víctor Frank, quien sobrevivió en los campos de concentración Nazi durante el holocausto, que en lugar de conectarse con las limitaciones del campo de concentración, pensaba en lo que podía aprender, y para sobrevivir comenzó a soñar imaginando escribir un libro sobre sus experiencias, se veía dictando conferencias sobre las lecciones aprendidas, y al final escuchaba los aplausos, no se amargaba ni se victimizaba, solo era un hombre feliz que soñaba.
Naguanagua – Estado Carabobo – Venezuela

Muy buen artículo ! Ser rígido, en cualquier aspecto, solo conlleva dolor y sufrimiento ya que se “ancla” en esas creencias y actitudes sin poder avanzar .
Me recuerda el famoso libro “ El vagabundo de las estrellas “. Preso físicamente en una cárcel más no de espíritu.
Gracias por compartir.
Excelente artículo. Flexibilidad lo que necesitamos es este proceso político social. Felicitaciones cuñaita….