Por Tarso Vidal
La ansiedad (del latín anxietas, ‘angustia, aflicción’) es una respuesta de anticipación involuntaria del organismo frente a estímulos que pueden ser externos o internos, tales como pensamientos, ideas, imágenes, amenazas de virus (Ej. Coronavirus) o enfermedades contagiosas diversas, etc., que son percibidos por el individuo como amenazantes y/o peligrosos, y se acompaña de un sentimiento desagradable de tensión.
Uno de los síntomas más comunes en Venezuela pudiera ser la ansiedad, como consecuencia de la situación de ‘permanencia’ de la situación política actual la cual genera angustia y preocupación sobre todo en los que somos de la oposición…
Aunque tenemos que reconocer que actualmente el PLANETA está pasando por una situación de ‘angustia aguda y generalizada’ como consecuencia del ‘Coronavirus’… La realidad es que somos seres quánticos, almas compuestas de energía y una sabía consciencia. Somos seres quánticos, creamos con el poder de nuestra mente y emoción Pero ya superaremos este momento con ‘Fe’ y todos nuestros “anticuerpos espirituales”

Se dice que:
‘La Ansiedad’ es exceso de futuro.
‘La depresión’ es exceso de pasado.
‘El Estrés’ es exceso de presente
Uno de los síntomas más comunes en Venezuela pudiera ser la ansiedad, como consecuencia de la situación de ‘permanencia’ de la situación política actual la cual genera angustia y preocupación sobre todo en los que somos de la oposición…

LO QUE ENSEÑA LA BIBLIA:
El rey David escribió: “¿Cuánto tiempo más seguiré angustiado? ¿Cuánto tiempo más sufriré esta pena?” (Salmo 13:2.
La Palabra de Dios para Todos). ¿Qué le ayudó a seguir adelante? Orar le permitió contarle a Dios toda su angustia, convencido de que él lo amaba (Salmo 13:5; 62:8).
Dios nos invita a desahogarnos con él cuando tenemos ansiedad, pues él se interesa por nosotros (1 Pedro 5:7).

Hacer algo por quienes queremos puede aliviar la inquietud que sentimos por ellos.
Ahora bien, a veces podemos aprovechar esa ansiedad para hacer algo útil. Por ejemplo, cuando el apóstol Pablo sintió “inquietud por todas las congregaciones”, hizo todo lo que pudo por animar a aquellos por quienes estaba preocupado (2 Corintios 11:28).
En ese sentido, su ansiedad fue una ventaja, pues lo motivó a ayudar a otros. Lo mismo podemos hacer nosotros, ya que no mostrar interés o ser indiferentes sería una señal de falta de amor por los demás (Proverbios 17:17).
Norfolk-Virginia-EEUU
Domingo, 22 de marzo de 2020

Muy propicio el artìculo; y en estos momentos en que el planeta està envuelto en una angustiosa «Ansiedad», solo debemos recordar que …»¡Estad quietos, y conoced que yo soy Dios!” es la primera parte del Salmo 46:10. ….y en el silencio de nuestro espacio, llega la Serenidad….GRACIAS…