De la Serie «El derecho del voto en las Constituciones de Venezuela» – (Décima Séptima parte)
La Década Militar 1948-1958
A propósito escogí este provocador título para el artículo de esta semana ya que por múltiples razones, el expresidente, general Marcos Pérez Jiménez, permanece presente en la memoria colectiva venezolana, que le recuerda bien y mal por sus obras, olvidando que Pérez Jiménez participó en cuatro golpes de estado y ninguna de sus tres presidencias la obtuvo mediante elecciones universales.
De formación militar, a la edad de 31 años con el grado de mayor, debuta en la política al ser uno de los principales impulsores del golpe militar que el 18 de octubre de 1945 derrocó al presidente constitucional Isaías Medina Angarita y llevó al poder a la Junta Revolucionaria de Gobierno presidida por Rómulo Betancourt.
Apenas tres años más tarde, ya con el grado de teniente coronel, impulsó otro golpe militar para derrocar al presidente constitucional Rómulo Gallegos y en nombre de las Fuerzas Armadas instalar un Gobierno Provisorio, la Junta Militar de Gobierno, en la que como ministro de la Defensa Nacional, integraría el triunvirato formado por los tenientes coroneles Luis Felipe Llovera Páez, ministro de Relaciones Interiores y Carlos Delgado Chalbaud, quien lo presidía.
Pero tras el asesinato el 13 de noviembre de 1950 del presidente Delgado Chalbaud y la posterior renuncia de los otros dos integrantes de la Junta para dejar a la …“Institución Armada en libertad de constituir el gobierno que mejor convenga a los intereses nacionales”…. los representantes de las Fuerzas Armadas Nacionales decidieron incorporar a un civil, el dr. Germán Suárez Flamerich, para presidir el triunvirato gobernante ahora llamado “Junta de Gobierno de los Estados Unidos de Venezuela”.
En este nuevo orden gubernativo, lo único que cambió fue la figura del presidente de la Junta ya que tanto Llovera Páez como Pérez Jiménez conservaron sus cargos de ministro de Relaciones Interiores y ministro de la Defensa Nacional respectivamente.
La tarea a cumplir por Suárez Flamerich era la de presidir la Junta de Gobierno durante los dos años que faltaban hasta completar el período presidencial de cinco años (1948-1953), iniciado y dejado inconcluso por Rómulo Gallegos y Carlos Delgado Chalbaud.
Antes de estos sucesos, la sucesión presidencial estaba originalmente programada para el 19 de abril de 1953, cuando al concluir el período 1948-1953, asumiría el poder un nuevo presidente constitucionalmente electo. Pero el derrocamiento de Gallegos y el posterior asesinato de su sucesor Delgado Chalbaud, habían roto el hilo constitucional y por lo tanto correspondía convocar a Asamblea Constituyente para restablecerlo.
De esta manera se concluiría el período provisional de Juntas Provisorias y el ejercicio ejecutivo se normalizaría volviendo el país a la vía constitucional.
Desde el 18 de abril de 1951 ya estaba aprobado el Estatuto Electoral que regiría dicha elección para Constituyente, en la que participarían los venezolanos, hombres y mujeres mayores de 21 años, supieran leer o no, quienes mediante elección universal, directa y secreta elegirían los diputados que integrarían la “Asamblea Constituyente de los Estados Unidos de Venezuela”; recalcándose el deber ciudadano de votar. (Gaceta Oficial. Nº 288 Extraordinario. Año LXXXIX, mes VII).
Estas dos condiciones, el voto obligatorio y la edad de 21 años para votar, diferenciaban este Estatuto de lo aprobado en el Estatuto Electoral de 1946 y establecido en la Constitución de 1947.
Puede resultar curioso que a pesar de tratarse de un régimen de facto, que había llegado al poder mediante un golpe militar y eliminado la Constitución de 1947 que establecía cada cinco años la elección universal directa y secreta para la Presidencia de la República, las Juntas Provisorias como también se conoce a éste período de transición, no hubiesen derogado esta práctica electoral democrática.
Ello es debido en parte, a la fortaleza de las Instituciones como mecanismo de contención de los gobernantes, aunque las mismas fueran y sean usadas en su provecho para legitimar una situación de hecho.
Por otra parte, también evidencia el reconocimiento de que el ejercicio del voto universal había calado en la conciencia colectiva venezolana y por ello la Junta Militar no se atrevió a eliminarlo; y que los militares ansiaban continuar en el ejercicio del poder y por ello, buscaban la legitimación de su acción golpista de 1948 mediante el voto popular, la elección de una asamblea constituyente y la redacción de una nueva Constitución hecha a su medida.
A finales de 1952, cuando ya se acercaba el término del período presidencial ejercido por Germán Suárez Flamerich, la Junta de Gobierno que hasta entonces había gobernado en nombre de las Fuerzas Armadas y se había guiado por las Constituciones de 1936 y 1945, convocó a elecciones a celebrarse el 30 de noviembre de ese año.
Si bien dichas elecciones eran para elegir a los 106 diputados que conformarían la Asamblea Constituyente y no para elegir presidente de la república, paralelamente a la campaña electoral había también abundante propaganda y campañas de apoyo enfocadas en la persona de Pérez Jiménez impulsándolo a la Presidencia.
Esto se explica porque las tareas encomendadas a la Asamblea Constituyente eran el nombramiento de un presidente provisional y la redacción de una nueva Constitución que regiría la elección del futuro presidente constitucional.
En las elecciones para la Constituyente de 1952, compitieron por una parte, el sector oficialista, mediante el Frente Electoral Independiente (FEI), partido creado en mayo de 1951, justo al mes siguiente de aprobarse el Estatuto Electoral; clara señal de que el sector militar encabezado por Pérez Jiménez y Llovera Páez, ideaba perpetuarse en el poder y legitimar electoralmente su permanencia en el mismo.
Por parte de la oposición se presentaron a la contienda electoral el partido URD, que desde el derrocamiento de Gallegos abiertamente había colaborado con las Juntas Provisorias en funciones de gobierno; y el partido COPEI.
Para entonces, el clandestino Partido Comunista estaba ilegalizado desde mayo de 1950 por su participación en la huelga petrolera y por lo tanto, estaba impedido de participar.
Tampoco participaría el partido Acción Democrática, oficialmente disuelto por decreto de la Junta Militar en diciembre de 1948 pero con una activa vida clandestina, que desde noviembre de 1949 contaba con la conducción de su secretario general Leonardo Ruiz Pineda, quien fue asesinado un mes antes de las elecciones, el 21 de octubre de ese año, sustituyéndolo Alberto Carnevali en la dirección clandestina de Acción Democrática.
Al principio, siguiendo las indicaciones que desde Costa Rica envió el exiliado presidente del Partido, Rómulo Betancourt, el partido Acción Democrática decidió no participar en dichas elecciones, pero al acercarse el momento electoral, ya fuera como reacción de la militancia en repudio por la muerte de Ruiz Pineda o por haberlo ordenado su dirección clandestina, tanto los militantes de AD como los del PCV votaron por URD.
Tras una desigual y ventajista campaña electoral iniciada desde mayo de 1952, se llegó a la fecha establecida del domingo 30 de noviembre de 1952 cuando tal como lo establecía el Estatuto Electoral, los venezolanos mayores de 21 años, tras largas colas de espera ejercieron el voto obligatorio; sufragio que ampliamente favoreció a la oposición para sorpresa del gobierno que estaba convencido de ganar.
Esa misma noche, el Consejo Supremo Electoral suspendió el escrutinio y se realizó reunión de emergencia en el Ministerio de Defensa, donde los militares acordaron no entregar el poder y apoyar a Pérez Jiménez, quien ante el firme apoyo ofrecido acalló sus dudas.
Sin embargo, no hubo necesidad del apoyo militar ofrecido. Lo que hubo fue un golpe palaciego. Tras dos días de espera y la detención de los líderes de URD, finalmente el 2 de diciembre se anunció el fraudulento triunfo del gobierno con 788.086 votos que representaban el 45,6 %; contra 638.336 (36,9 %) de URD y 300.309 (17,3 %) de COPEI.
En telegrama que envió al partido URD, Pérez Jiménez desconoció el triunfo de ese partido, que habría sido desvirtuado por la participación de los ilegalizados partidos AD y PCV, a los que se les había prohibido participar en la contienda electoral.
Conocidos los resultados, en ceremonia celebrada ese mismo día 2 de diciembre, la Junta de Gobierno presidida por Suárez Flamerich renunció ante las Fuerzas Armadas, organismo que los había elegido, quienes nombraron a Pérez Jiménez como presidente provisional de Venezuela.
El ex presidente Germán Suárez Flamerich se marchó a unas largas vacaciones en Europa, la alta dirigencia de URD fue expulsada del país y el entonces coronel Marcos Evangelista Pérez Jiménez consumó su tercer golpe de estado y asumió el mando de la Nación como presidente provisional.
Monterrey-Mexico
Domingo, 26 de abril 2020
