Por Simón Petit Arévalo

No sé cuánto tiempo tendrá en el sitio. Lo que recuerdo es que una vez iba en el jeep de Malariología con mi papá de Coro a Urumaco hacia el poblado El Picacho y allí la vi.
Papá era inspector socioeconómico de “Malario”, como llamaban los trabajadores de ese organismo a su oficina, y le tocaba visitar cada rincón de Falcón para hacer las entrevistas y levantar los informes correspondientes del plan operativo anual de ese ente que a su vez se encargaba a través del Ministerio de Sanidad y Asistencia Social (SAS) de administrar y ejecutar los recursos destinados para la construcción de las viviendas rurales a estos poblados.
La carretera, que de por si es aburrida, se me hacía larga. Papá iba conversando con su compadre y compañero de trabajo Ibrahím Zavala (quien después fue mi compadre también cuando tuve el honor de bautizar a uno de sus hijos).
Como eran dos músicos, por lógica el tema de conversación era sobre la música. Papá hablaba del bolero y de las composiciones que más le gustaban e iba tarareando algunos en el camino. Baín, le hacía el juego musical con la onomatopeya del bajo, el instrumento que tocaba con la Sonora Tropical de La Vela de la cual era su director musical. Y Baín hablaba, a su vez, de su admiración por Oscar de León y el ánimo de tocar el baby bass cantando y bailando como Oscar con los últimos hits de las orquestas bailables.
Cuando ya estábamos por llegar a nuestro destino, cerca de la entrada a El Picacho, papá reduce la velocidad y me dice: “Hijo tu has visto la Hicotea”. No- le respondí. En verdad no sabía de qué me estaba hablando. “Mírala”. Y señalando al frente entre piedra y arena pude ver la forma de un caparazón de una tortuga en la cima del pequeño cerro.
“Esa es la famosa Hicotea”. A papá nunca le faltaba una cámara para el registro de sus inspecciones y me dijo “vamos a tomarle una foto; pero sube hasta allá para que salgas en ella”. A medida que iba acercándome a la piedra iba perdiendo la forma; pero desde la distancia donde estaba mi papá y Baín, la imagen de la hicotea era perfecta. El viaje valió la pena por ese detalle. Es un maravilloso recuerdo que guardo de mi padre; aunque nunca supe de la fotografía, ni tuve referencia si alguien en algún momento la vio.
«La piedra La Hicotea es una formación rocosa descubierta en la época que se construyó la carretera nacional Falcón Zulia».
SPA
Llamó la atención de los ingenieros y obreros que trabajaban en el lugar porque su forma simulaba un tipo de tortuga conocida como hicotea y de ahí su nombre y el de la curva de la carretera en la que se encuentra. Mide 4 m de largo por 1,70 m de ancho y 80 cm de espesor. Para reforzar la imagen de tortuga que tiene la piedra, se le agregó un tramado elaborado con pintura industrial, y ella representa un hito de referencia para los pobladores de comunidades aledañas a la carretera nacional Falcón Zulia.
Desde entonces en cada oportunidad que me tocaba viajar en la Falcón Zulia, siempre la ubicaba, y para seguir la tradición generacional, se la he mostrado a mis hijos para que también la conozcan y la aprecien.
Hoy la carretera sigue siendo tediosa, solo que ahora hay un desfile de vendedores de queso de cabra, cecina de chivo, conejos, loros y chinchorros multicolores que adornan el trayecto para hacer la antesala de esa curiosa formación, que en el ingenio de la gente es su totem natural de esa zona de tierra seca y sed.
Tengo ya algún tiempo que no transito por allí; pero para la gente de Urumaco y Pedregal, la Hicotea es el símbolo que en alguna oportunidad estuvo en peligro cuando removieron el cerro para ampliar la carretera.
Y hay que preservarla y defenderla, más que por representar el icono de un espacio específico, porque en el país, no existe otra referencia -al menos en las carreteras nacionales- de una figura parecida.
Por fortuna la Hicotea es Patrimonio Cultural del Pueblo Venezolano, de acuerdo con el Censo del Patrimonio Cultural Venezolano realizado a través del IPC en el 2009 como reconocimiento y registro, a lo largo y ancho del territorio nacional, de todas aquellas manifestaciones culturales que caracterizan al pueblo venezolano y tienen significación para él.


Punto Fijo- Estado Falcón-Venezuela
22 de junio de 2019

Muy interesante la historia de la HICOTEA…!