DE HISTORIA Y ALGO MAS – MIRELA QUERO DE TRINCA – El Candil Pedregalero – Año II – N° 89 .-
Gobierno de Raúl Leoni 1964 -1969
Al período constitucional de Rómulo Betancourt, le siguió el de Raúl Leoni, candidato del partido Acción Democrática, quien deberá lidiar con una campaña electoral difícil, debido a las amenazas terroristas de la izquierda extremista que buscaban la abstención electoral y por la debilidad que habían provocado en su partido AD las dos divisiones internas, que dieron origen al Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR) y al grupo que se llamó AD Oposición.
A pesar de las amenazas la población se volcó a las urnas y dio el triunfo a Raúl Leoni con 32 % , algo menos de un millón de votos, victoria que significó entre otras cosas, el asentamiento del voto como herramienta democrática para la normal transición política.
El presidente Leoni prosiguió el consenso político iniciado con el Pacto de Puntofijo y su oferta electoral de hacer un gobierno de entendimiento nacional, de amplitud democrática y de equilibrio político. Aunque Copei rompió el pacto y pasó a la oposición, en su gobierno de “Amplia Base” dio cabida a los partidos Frente Nacional Democrático (FND, Arturo Uslar Pietri) y URD (Jóvito Villalba) que le acompañaron hasta 1966 y 1968 respectivamente; finalizando su período presidencial con un gabinete conformado mayoritariamente por independientes.
Al presidente Raúl Leoni le tocó gobernar durante una etapa conflictiva ya que heredó del gobierno anterior, el de Rómulo Betancourt, la inestabilidad interna producida por las guerrillas a las que combatió militarmente, que recrudecieron su acción llevándole a suspender las garantías constitucionales hasta noviembre de 1967. A pesar de ello, el presidente Leoni inició el proceso de pacificación dando oportunidad al MIR y al PCV de abandonar su camino de violencia y reintegrarse al libre juego democrático.
En cuanto a las relaciones exteriores de Venezuela, su gobierno prosiguió la política iniciada por el gobierno de Betancourt de promoción y consolidación de la democracia tanto internamente como a nivel regional; de preservación de la seguridad nacional y hemisférica frente a las amenazas dictatoriales de derecha y la ingerencia cubano-soviética; y de promover la sustitución de importaciones y el fortalecimiento de la OPEP.
Las relaciones con el Caribe insular siguieron «cubanizadas». Venezuela se quejó ante la OEA por la invasión de miembros del ejército regular de Cuba, por las playas de Machurucuto en la noche del 8 de mayo de 1967, logrando una condena por los actos de intervención y agresión contra Venezuela y recomendaciones a los países miembros y no miembros de la Organización, sobre una serie de retaliaciones comerciales contra el gobierno cubano.
Otro de los problemas de política exterior enfrentados por el presidente Leoni, estaba localizado en nuestra fachada atlántica. En 1965 se firmó el Acuerdo de Ginebra que reconocía la reclamación de Venezuela por el territorio de la Guayana Esequiba y dio pie a la formación de la Comisión Mixta; y en 1969, tuvo lugar el movimiento separatista del Rupununi, revuelta dominada por el gobierno guyanés.
A finales de su mandato, el gobierno de Leoni estaba ganando la lucha interna contra la subversión armada y daba los primeros pasos hacia la pacificación, consolidando el sistema democrático-representativo-partidista. Por ello, cuando se enfrenta al que será su último año de gestión, al tiempo que se incrementan las relaciones con los países caribeños, Leoni se permite apartarse de la Doctrina Betancourt e incluso anuncia el envío de una Misión a los países socialistas, buscando una mayor diversidad en las relaciones.
En su IV Mensaje al Congreso del 12 de marzo de 1968, el presidente Leoni recuenta su gestión del año 1967 y subraya el interés de su gobierno por lograr una efectiva integración latinoamericana, como ya había manifestado en la Reunión de Jefes de Estados Americanos, efectuada en Punta del Este, Uruguay.
Para Leoni la integración es el paradigma a seguir por Latinoamérica, pero sin atribuirle a Venezuela un papel rector de la misma. Respecto al Caribe, las relaciones comerciales se dan entre iguales, con la diferencia natural entre países de diferentes tamaños y poderío económico, pero sin actitudes paternalistas.
Al final de su mandato le tocó presenciar una nueva escisión de su partido, producto de la contienda interna para la elección del candidato de AD a las próximas elecciones presidenciales, resultando en la separación de un líder fundamental, Luis Beltrán Prieto Figueroa que formó su propio partido, el Movimiento Electoral del Pueblo (MEP), división que influyó en la pérdida de las elecciones.
En ejercicio de reafirmación democrática, el presidente Leoni entregó la Presidencia de la República al triunfador electoral, Rafael Caldera líder de Copei, el principal partido de oposición.
Monterrey – Estado de Nuevo León – México
