DE HISTORIA Y ALGO MAS – MIRELA QUERO DE TRINCA .- El Candil Pedregalero – Año II – N° 96 .-
GOBIERNO DE CARLOS ANDRÉS PÉREZ. 1974-1979
El presidente Carlos Andrés Pérez recibió de manos de su antecesor, Rafael Caldera, un país pacificado y con holgura económica. Al no tener que atender graves problemas internos, su acción se vuelca a lograr una mayor presencia internacional, convencido de que Venezuela tiene un papel de liderazgo en las luchas de los países subdesarrollados para conquistar un Nuevo Orden Económico Internacional. Apoyado en la seguridad económica y política que le brinda la pertenencia a la OPEP, nuestro país asume papel protagónico en defensa de los países subdesarrollados del llamado Tercer Mundo, utilizando como principales productos de exportación venezolana, la democracia y el petróleo.
El presidente Pérez, deplora los escasos resultados de la Conferencia Norte-Sur y dedica esfuerzos y recursos a la integración latinoamericana, de tal manera que en su empeño tercermundista, el petróleo se convirtió en arma de negociación para lograr un Nuevo Orden Económico Internacional. El V Plan de la Nación contemplaba «la solidaridad de los países del Tercer Mundo», apoyando los procesos de integración y la cooperación financiera para ayudar en la balanza de pagos de los países en desarrollo no productores de petróleo, como una forma no sólo de solidaridad, sino de cohesión grupal tercermundista.
El 12 de marzo de 1975 al rendir cuenta ante el Congreso, de su primer año de gobierno iniciado con los más altos precios del petróleo, el presidente Pérez delinea una política de mejoramiento de los términos de intercambio y de cooperación en el diálogo Norte-Sur:
«El egoísmo, la pugna de intereses entre las grandes naciones y la explotación de los países débiles, han dislocado el orden existente. Las instituciones económicas internacionales están destrozadas. El orden que surgió de la segunda guerra mundial impuesto por los vencedores (…) ha llegado a su fin (…). El petróleo es el aparente centro generador de todas las perturbaciones que ponen en peligro el equilibrio de los sistemas internacionales que rigen las injustas relaciones de intercambio y son los verdaderos responsables de los conflictos presentes y de la destrucción del falso orden en el cual se fundamenta la presunta seguridad internacional. Vengo de regreso de Argelia. De la reunión de Jefes de Estado de los países integrantes de la OPEP (…) Estrenando concepto nuevo, sincero y honesto de solidaridad internacional, se plantearon las bases para el diálogo bilateral entre los países en desarrollo y los países desarrollados que conduzca al establecimiento de un nuevo orden económico internacional…»
Ante el alza de los precios petroleros, el presidente Pérez justifica la política de cooperación que entablará con los países subdesarrollados, al tiempo que reconoce las resistencias y temores que esta actitud produce y sale al paso a las acusaciones de «imperialismo». Dentro de los lineamientos del Nuevo Orden Económico Internacional, la comunidad latinoamericana y el Caribe tienen un papel fundamental en la política de cooperación de Venezuela:
«Diferentes acuerdos de mi gobierno en Centroamérica y en Sur América revelan nuestra inquebrantable actitud, no sólo de cooperación con América Latina, sino para la creación del nuevo sentido de la solidaridad continental (…) Venezuela planteó su aspiración a la integración mucho antes de ser país petrolero (…) Mal podría verse nuestro ánimo actual como actitud producida por la abundancia de recursos petroleros, por la circunstancial riqueza que poseemos. No es el impulso del nuevo rico, aspirante a fundar un poder imperial en las áreas que le son próximas lo que mueve la intención de la política de Venezuela (…) Nuestra presencia frente al Mar Caribe, la circunstancia de ser país de los Andes, de la selva y de América del Sur al propio tiempo que un país Atlántico nos impone características y determinada conducta en la política internacional (…) Con nuestros vecinos del Caribe desarrollaremos medios de intercambio concretos, progresistas y progresivos. Venezuela es país del Caribe y esta circunstancia geográfica le impone vinculaciones y deberes profundos”…
Tal como anunció el presidente Pérez, estos «deberes profundos» hacia el Caribe se tradujeron en hechos concretos. En la reunión efectuada en Ciudad Guayana, en la segunda semana de diciembre de 1974, a la que asistieron los presidentes de Costa Rica, El Salvador, Honduras, Nicaragua, Guatemala y Panamá, se suscribió la Declaración de Guayana, Primer Programa de Cooperación Económica con Centroamérica y el Caribe, que entre otras cosas acordaba financiamiento por 500 millones de Bs. por facilidades petroleras, acuerdo con el Banco Centroamericano de Integración Económica para la compra de bonos por $ 40 millones, Convenios por $ 70 millones con los Bancos Centrales de Centroamérica para financiar la recolección de café, financiamiento de $ 100 millones para el Programa de Emergencia de las Naciones Unidas, de los cuales, un préstamo de $ 15 millones para Guyana y $ 5 millones para Honduras, sin intereses y a un plazo de 20 años; convenio con el Banco de Desarrollo del Caribe por $ 10 millones, sin intereses, compra de 1.200 toneladas de carne vacuna a Costa Rica; y misiones técnicas a Jamaica para tratar la instalación de un complejo petroquímico, y a Trinidad para cooperar en diversos aspectos de la industria petrolera.
El 12 de marzo de 1976, el presidente Pérez presentaba su segundo Mensaje al Congreso sobre el año fiscal de 1975. Ya desde el primero de enero de 1976 se había nacionalizado la industria petrolera y presenta a las Cámaras Legislativas, el V Plan de la Nación para el período 1976-1980, para la construcción de La Gran Venezuela. En este segundo mensaje, Pérez defiende la cooperación financiera internacional iniciada en el primer año de su gobierno, como una medida para evitar que las grandes sumas de dinero proveniente de los altos precios petroleros desequilibraran la economía interna y por que «… constituye imperativo nacional de primer orden, la solidaridad internacional con los países en desarrollo”…
En 1975, el presidente Pérez visitó Jamaica y recibió a los Jefes de Gobierno de St. Kitts-Nevis y Anguilla. Adelanta un programa de cooperación con los países del Caribe de habla inglesa, que comprende los Estados Asociados de St. Kitts-Nevis-Anguilla, Monserrat, Dominica, Sta. Lucía y Saint Vincent. Dicho programa contemplaba la implementación de sub-programas multilaterales a través de los organismos regionales de desarrollo del Caribe y de la Secretaría de la Comunidad del Caribe (CARICOM), que comprendía: Contribución financiera destinada a la realización de estudios de viabilidad económica, financiamiento a través de FINEXPO para la preparación de estudios de factibilidad por consultores privados venezolanos y promoción en el sector empresarial venezolano para orientar inversiones. El Sub-programa de cooperación para la promoción de proyectos priorizaba la solución de la crisis alimentaria en el área. Finexpo aprobó el financiamiento de exportaciones venezolanas hacia esos países. Se trasladó personal técnico venezolano a St. Kitts para la asistencia al plan azucarero y a través del Programa Gran Mariscal de Ayacucho, se envió a jóvenes venezolanos a estudiar inglés, combinado con el uso de hoteles en baja temporada
El 1° de diciembre de 1975, Cuba, México, Nicaragua, Jamaica, Costa Rica y Venezuela firmaron el Acta Constitutiva de la Empresa Naviera Multinacional del Caribe (NAMUCAR). Con el Primer Ministro de Jamaica, Michael Manley, se firmó una Declaración Conjunta para promover e incrementar las relaciones bilaterales en Bauxita y Aluminio. Se celebró la Primera Reunión de la Comisión Mixta Haitiano-Venezolana, para la cooperación técnica, financiera y comercial. Una misión técnica venezolana viajó a Cuba para estudiar las posibilidades de cooperación financiera, técnica y comercial. Se contrató un préstamo a Jamaica por 214 millones de Bs, se creó un Fideicomiso con el Banco de Desarrollo del Caribe por 107 Millones Bs; y por primera vez, un Canciller venezolano visitó Georgetown, correspondida con una visita del primer Ministro de Guyana.
Haciendo buenas sus palabras por una mayor cooperación internacional, en 1976 visitan el país 13 Presidentes y Jefes de Estados, de los cuales, 8 son de la cuenca del Caribe: Antigua, Monserrat, Dominica, Granada, Antillas Neerlandesas, Belice, México y Panamá.
El Programa de Cooperación con el Caribe, «PROCA», fue concebido con el propósito de promover la presencia de Venezuela en el Caribe y cooperar con el desarrollo económico y social del área, propósito en el que intervinieron varios organismos oficiales realizando los estudios para la construcción de una represa, evaluación de recursos hidráulicos, elaboración de un plan rector y factibilidad técnica de pequeños embalses para el desarrollo agrícola y selección de métodos de riego en las islas de Santa Lucía, Dominica, Monserrat, St. Kitts y Antigua; y elaborando un plan de exploración general para detectar minerales y la evaluación del potencial geotérmico en la isla Dominica. Se otorgaron varias becas para aprendizaje del idioma castellano, adiestramiento en turismo, hotelería y formación en distintas áreas industriales, agropecuarias y de servicios.
Las visitas de Jefes de Estado caribeños se intensificaron. En 1977, vino el ministro de exteriores de Guyana, Sr. Frederick Wills; y con el primer ministro de Jamaica, Michael Manley, se suscribieron proyectos de cooperación bilateral y de suministros de bauxita y petróleo. Se firmó un acuerdo pesquero con Trinidad y Tobago, se hicieron aportes del Fondo de Inversiones de Venezuela, en el Banco de Desarrollo del Caribe y una misión gubernamental venezolana viajó a Curazao.
En relación al orden político internacional, se suavizó la conflictividad de la Guerra Fría y las dos superpotencias del mundo bipolar practicaron la «distensión». Al respecto, el presidente Pérez también tiene algo que decir:
«La Distensión internacional no es sólo una relación entre las superpotencias (…) Si algún proceso trascendental se ha incorporado a la política internacional es la presencia del tercer mundo como poder de decisión (…) Venezuela como país petrolero está consciente de sus responsabilidades internacionales (…) hemos propuesto que los recursos del Fondo especial de la OPEP, se destinen especialmente a neutralizar esa alza de los precios del petróleo en todos los países del tercer mundo (…) Con esta finalidad hemos solicitado un crédito de 300 millones de Bs. (…) con el cual abonamos un crédito a cada uno de los clientes latinoamericanos del petróleo venezolano, por un monto igual al último aumento de los precios del petróleo (…) Venezuela está consciente de su posición de país marítimo (…) país costero, enfrente del Caribe…»
En su quinto y último mensaje, Pérez remarca los propósitos de solidaridad internacional que guiaron la política exterior de su gobierno:
«En este quinquenio se han creado las bases de un nuevo país (…) Mis visitas a Jamaica, Surinam, Barbados y las Antillas Neerlandesas (…) han servido para enfatizar (…) la expresión de nuestra solidaridad con las demás naciones del Caribe (…) Afirmados sobre una sociedad abierta, pluralista y libre, nuestra política exterior inspirada en la democracia ha guiado e inspirado las actuaciones de mi gobierno con el fin de asegurar (…) y promover el desarrollo de todo el país y el bienestar (…) Proclamando el diálogo y la confraternidad universales (…) hemos pretendido llevar la controversia Norte-Sur a terrenos de armonía y comprensión (…) Hemos luchado para que nuestro petróleo o nuestro hierro, o las materias primas de otros países en desarrollo, sean valoradas en justos precios que tengan relación equitativa con los costos de las importaciones de bienes y tecnologías (…) Los esfuerzos de Venezuela se han dirigido a propiciar el Nuevo Orden Económico Internacional. La integración de América Latina fue objetivo prioritario…»
Esta larga y árida enumeración de convenios, financiamientos y misiones técnicas son apenas algunos ejemplos de la solidaridad y atención enfocada a la región del Caribe, durante los primeros gobiernos de la democracia representativa venezolana, especialmente a partir de las presidencias de Rafael Caldera y Carlos Andrés Pérez, cuando nuestras relaciones con esa área geográficamente vecina se apartaron de lo estrictamente político para priorizar la ayuda y cooperación económica, estrategia que con algunas variantes, se continuó en los años siguientes.
Reciban los lectores mis mejores deseos por un Año Nuevo 2021 pleno de salud, bienestar, paz, democracia y libertad para todos los venezolanos y el mundo.
Monterrey – Estado de Nuevo León – México
