DE HISTORIA Y ALGO MAS – MIRELA QUERO DE TRINCA – El Candil Pedregalero – Año II – N° 86.-
Las relaciones con la región del Caribe
En los primeros años posteriores a la década 1948-1958 del siglo XX venezolano época en la que habían prevalecido los gobiernos militares, se hizo necesario fortalecer las nacientes libertades y el sistema democrático, entonces acosado por conspiraciones tanto de derecha como de izquierda, por lo que la implantación de la democracia tuvo altos costos en la paz interna que también se reflejaron en nuestra política exterior.
La consigna era la exportación del modelo democrático venezolano. El papel internacional que le tocó jugar a la naciente democracia venezolana fue muy difícil, si consideramos que representaba el modelo que se quería imponer en América, en contraposición a los modelos imperantes de dictaduras militares y el cubano comunista. Siendo el área del Caribe ejemplo de estos dos modelos, contrapuestos al modelo democrático venezolano, es comprensible que en los primeros años la conflictividad haya sido la tónica dominante en nuestras relaciones.
Particularmente las relaciones con el caribe insular en los años posteriores a 1959 tienen un tinte manifiestamente conflictivo, en el que la política influyó de manera importante, debido a la imposición de la Doctrina Betancourt en las relaciones exteriores del país y por la presencia de los conflictos de la Guerra Fría en el área del Caribe, comprometiendo la paz interna de Venezuela. A esta conflictividad de tinte político, se agregaba la reclamación que, por cuestiones limítrofes, Venezuela hizo a Guyana, entonces recién nacido país en la fachada atlántica de Sur América.
Es a partir de los primeros gobiernos de Rafael Caldera y de Carlos Andrés Pérez, en concordancia con el aumento de la riqueza venezolana proveniente del petróleo, cuando Venezuela asume un nuevo papel relacionado con el reconocimiento de su perfil caribeño, iniciando una campaña de promoción y cooperación en diversos ámbitos, evidenciándose que a medida que en Venezuela se afianzaba la democracia representativa, se intentaba la exportación de este modelo político al área del Caribe y Centroamérica, mediante una mayor solidaridad y cooperación económica.
Al analizar los discursos de los primeros cuatro presidentes venezolanos ante el Congreso de la República, en total 20, en los que presentan los resultados de su gestión gubernativa durante el año fiscal anterior, podemos seguir la pista a la política exterior llevada a cabo por los gobernantes venezolanos de los primeros 20 años del período democrático (1958-1978) hacia nuestros vecinos caribeños y su materialización en acciones concretas, en especial en sus relaciones con el Caribe insular, Centroamérica, Guyana y Suriname.
1958-1959. De la Junta de Gobierno al gobierno constitucional de Rómulo Betancourt.
En los primeros cinco años de la democracia representativa, nuestras relaciones con el Caribe insular serán monopolizadas por dos naciones: la República Dominicana y Cuba.
Derrocada la dictadura del general Marcos Pérez Jiménez e impulsada por el espíritu democrático imperante, una de las primeras acciones de la Venezuela recién liberada, fue para con los pueblos hermanos que aún sufrían los rigores dictatoriales.
En primer lugar, estaba Cuba donde el dictador Fulgencio Batista vivía los últimos momentos de su gobierno, acosado por las fuerzas guerrilleras comandadas por Fidel Castro, para quien el 25 de marzo de 1958 durante el gobierno del presidente Wolfgang Larrazábal, la Junta Patriótica venezolana patrocinó una suscripción popular, La marcha de Bolívar a la Sierra Maestra a fin de obtener fondos que ayudarían a las luchas por su liberación.
Se recaudaron 220.000 dólares que junto a un lote de armas y municiones del ejército venezolano, en operación coordinada por René Estévez fueron llevados a Cuba por el capitán Héctor Abdelnour Musa, con el apoyo de otros militares venezolanos como el presidente Larrazábal, su hermano el vicealmirante Carlos y Hugo Trejo.
A finales de ese mismo año, la seccional del Distrito Federal de la Asociación Venezolana de Periodistas, solicitaba la ruptura de relaciones con el gobierno del dictador cubano.
Al iniciarse el año 1959, ya derrocado el dictador Batista, un triunfante Fidel Castro llegó de visita a Caracas el 24 de enero, invitado por la Federación de Centros Universitarios de la Universidad Central de Venezuela (UCV).
Por otra parte, estaba la República Dominicana primer lugar hacia donde se dirigió el depuesto presidente Pérez Jiménez y donde gobernaba el dictador Rafael Leonidas Trujillo, quien aprovechando los disensos que se generaban en Venezuela, estuvo asociado a varios intentos contra el régimen establecido en Caracas, situación denunciada en la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y en la Organización de Estados Americanos (OEA).
En vista del éxito alcanzado con la iniciativa venezolana de apoyar al derrocamiento de Batista en Cuba, el 26 de enero de 1959 se formó un Comité Venezolano por la Liberación de Santo Domingo, iniciando con Bs. 30.000 una colecta en favor de esta causa.
De tal manera que, la atención venezolana hacia el Caribe durante su primer año de vida democrática, fue monopolizada por la República Dominicana y Cuba, situación que proseguirá durante el siguiente período presidencial.
Resumen de artículo publicado en: Revista Venezolana de Relaciones Internacionales. Caracas, UCV/ FACES/ Escuela de Estudios Internacionales. Vadell Hermanos Editores, 1º semestre 2007, pp. 21-3.
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