Levantemos el corazón

EL CANDIL – AÑO III – N° 135.

Prólogo por Albani Cordero

Dios siempre tiene una respuesta para cada problema, sólo que muchas veces no lo escuchamos ni sentimos su presencia. Nos alumbra en la oscuridad y es remedio para el dolor. Confía en Él con todo tu corazón… Además, perennemente va a tu lado. Dios es tu aliado, te ama, te acompaña y te bendice… siempre.

Lucas 12, 49-53.

“En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: “He venido a traer fuego a la tierra, ¡y cuánto desearía que ya estuviera ardiendo! Tengo que recibir un bautismo ¡y cómo me angustio mientras llega! ¿Piensan acaso que he venido a traer la paz a la tierra? De ningún modo. No he venido a traer la paz, sino la división. De aquí en adelante, de cinco que haya en una familia, estarán divididos tres contra dos y dos contra tres. Estará dividido el padre contra el hijo, el hijo contra el padre, la madre contra la hija y la hija contra la madre, la suegra contra la nuera y la nuera contra la suegra”. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

Reflexión por Ricardo Bulmez

Jesús muchas veces desconcierta. Por una parte, nos habla de paz (Mt. 5, 9; Mc. 9,50). Y hoy nos sale con: “… No he venido a traer la paz, sino la división”. ¿Entonces?… Esta afirmación no significa que estuviera a favor de la discordia, no. El anuncio que hacía del Reino de Dios fue motivo de muchas enemistades y se volvió viral entre los judíos.

El evangelio de hoy me recordó a “Juan Salvador Gaviota”. Cuando lo leí me remitió a Jesús. Hoy no sé quién leyó a quién, si Richard Bach a los evangelistas o éstos estaban ya avisados. O el Espíritu Santo se las arregló para no sólo tomar forma de paloma, sino también la de gaviota. No lo sé… Creo que todo amor viene de Dios. Juan Salvador era una gaviota que se apartó de las enseñanzas de “papá tiempo”, “mamá ambiente” y de “abuela costumbre”. No quiso seguir las tradiciones de su grupo. Según, una gaviota nunca debía volar alto ni profundo… siempre a la orilla y, desde allí, alimentarse de los desperdicios y excrementos que tiraban los barcos de los turistas.

Salvador Gaviota se dio cuenta de que vivía de las limosnas y de los desechos de los demás. Y un día se dijo: “¡No puede ser que la vida de una gaviota sea esto!”. Y descubrió que las alas no son para comer sino para volar en las alturas de distintas formas y en profundidades. Invitó a sus compañeras a conocer un mundo nuevo, pero “papá tiempo”, “mamá ambiente” y “abuela costumbre” prefirieron quedarse en la orilla. Y seguir viviendo de las limosnas que caen de las barcas del palacio presidencial…

Jesús nos dice “Busquen el Reino de Dios y su justicia. Lo demás se les dará por añadiduras”. No sigan pidiendo limosnas de amor. Ustedes son los dueños de este país. Y la Iglesia nos dice: “¡Sursum Corda!”, que en alemán quiere decir “¡Levantemos el corazón!”. No nos quedemos pegados a la tierra, ni pidiendo lo que tenemos, buscando lo que ya encontramos o esperando lo que ya llegó… “¡¡Levantemos el corazón!!”.

-¡Pero ese “¡Sursum Corda!”, no es alemán!… ¡A ver si te instruyes un poco!

-¿No?… Entonces, Boquiabierta, ¿qué idioma es?

-Eso es hebreo, griego o portugués… ¡Pero alemán…no es!

-¿Tú sabes hablar alemán?… ¿hebreo?… ¿griego?, ¿O portugués?

-¡No!

-Y entonces, Boquiabierta… ¿Cuál es tu problema? Gritemos en latín con nuestra iglesia… “¡Sursum Corda!”… “Levantemos nuestros corazones”…

En el evangelio de hoy aprendí… Jesús no vino a formar pacifistas. Los cristianos no somos neutrales ante las injusticias, ni rezanderos de cofradías indiferentes ante gobiernos dictatoriales ni boquiabiertas. “Yo he venido es a traer fuego, que arda, que brille”. La justicia quema al tiránico y brilla en el auténtico.

Pensamiento del día… Jesús no pretende vender su imagen para caer bien. No siempre es suave en su hablar y actuar. Nos hace ver la realidad. No bastan las enseñanzas educativas. Nos hace falta el “Vaso de agua fresca” del Evangelio.

Tarea para la casa… Imagínate que eres una gallina… picotea en un campo que se llama Mateo cap. 5, 6 y 7… ahí hay muchos granos que fortalecen tu alma. Encuentra ahí, mínimo, cinco versículos que te alimenten en estas circunstancias y tiempo en el que vives.

Padre Ricardo Bulmez. rbulmez@gmail.com

Los Teques – Municipio Miranda – Venezuela

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