MIGUEL FONTÁN – El Candil Pedregalero – Año II – N° 70 – Domingo, 19 de julio 2020
Uno de los problemas que se han planteado desde hace muchos años en Venezuela, es que los políticos han dejado de ser sujetos representantes.
Los ciudadanos, sujetos representados, han estado realmente solos en la lucha, en el actuar por la libertad. Al respecto Las recientes declaraciones de Trump con relación al apoyo del liderazgo político abren un tablero de juego nuevo. Un nuevo escenario que no está mediado por el control institucional, o por el monopolio de la maquinaria partidista.
Trump sobre Guaidó: “Parece estar perdiendo cierto poder. Queremos a alguien que tenga el apoyo de la gente”. Un tablero que parece abrir la convocatoria a cualquier liderazgo con capacidad de ser tal en estos tiempos.
Las preguntas entonces que nos tenemos que hacer son:
- ¿Qué significa ser líder en estos tiempos?
- ¿Qué capacidad requiere el líder en estos tiempos?
La segunda pregunta nos mantiene en el campo de la política, que es el que, al menos a mí me interesa.
El Profeso Víctor Maldonado ha reflexionado sobre los temas relacionados del poder y el liderazgo, pero como dos factores separados, lo cual creo que es muy pertinente en estos tiempos.
Por lo general, se podría decir que un líder en política tiene poder, bien sea porque lidera una organización política (maquinaria) o porque ocupa algún puesto dentro de la institucionalidad del Estado (el que tiene el poder que da el monopolio de la fuerza legítima).
Sin embargo, poder y liderazgo en estos tiempos son dos factores que se presentan separados en ambos sectores de la política nacional. En el sector que ejerce el gobierno, es decir, el régimen, tiene poder, entendido éste como la capacidad de movilizar una cantidad suficiente de recursos para lograr los objetivos planteados, y ostenta el monopolio de la fuerza, pero no tiene liderazgo sobre las masas.
Por su parte, en el sector de la oposición hay personas que tienen liderazgo, pero no poder. Y este es el drama, el nuevo drama que ha abierto Trump con sus declaraciones.
Por otro lado, hay un grupo de dirigentes políticos que están a la cabeza de sus partidos dentro de la oposición (El establishment) que mantienen un control absoluto de la cúpula, tienen el poder sobre el partido (secuestro de la acción política) pero no tienen liderazgo sobre las masas.
A partir de hoy, creo que el juego político se reconfigura: los que tienen el poder de secuestrar la acción política del ciudadano tratarán de buscar el liderazgo sobre las masas; mientras que los que tienen el liderazgo sobre las masas tratarán de evitar el secuestro de la acción política.
Nota: Publicado con autorización de su autor.
Caracas – Distrito Capital de Venezuela – Venezuela
