(De la serie «La generación del 28»).
DE HISTORIA Y ALGO MAS – MIRELA QUERO DE TRINCA – EL CANDIL – AÑO III – N° 151.
1.- Antecedentes
Al salir de Venezuela, los jóvenes estudiantes que habían protagonizado los sucesos de 1928 y 1929 no abandonaron la lucha contra la tiranía, sino que se unieron a otros grupos de desterrados y participaron en diferentes acciones tanto de denuncia como invasiones que a la larga fracasaron; por lo que constituyeron grupos o partidos políticos venezolanos en el extranjero.
Un primer núcleo estudiantil exiliado lo constituyeron los jóvenes universitarios agrupados en la “Asociación General de Estudiantes de Venezuela”, que en 1912 protestaron una serie de medidas disciplinarias y se declararon en huelga contra el rector Felipe Guevara Rojas, lo que llevó a la expulsión de algunos profesores y estudiantes, la renuncia de otros y la decisión del presidente Juan Vicente Gómez de clausurar la Universidad Central de Venezuela (UCV) durante diez años, desde 1912 hasta 1922, clausura que afectó la concepción de la universidad como un todo, pero que sin embargo, siguió funcionando a través de Escuelas autónomas, desconectadas entre sí.
En 1921, la Asociación General de Estudiantes respaldó una huelga que por reivindicaciones económicas plantearon los empleados de la C.A Tranvías Eléctricos de Caracas, con el resultado de varios estudiantes detenidos, otros se fueron a Mérida a continuar sus estudios en la Universidad de los Andes (ULA) y otros permanecieron en Caracas esperando la reapertura de la UCV, hecho que ocurrió al año siguiente, en 1922; y aunque siguieron funcionando en Escuelas en espacios separados, la universidad volvía a ser un todo, un cuerpo integrado. Poco duró la paz estudiantil que reinó por seis años hasta los acontecimientos de 1928.
Los exiliados venezolanos tanto estudiantes como los caudillos decimonónicos derrotados por Gómez organizaron grupos políticos en el exterior, de corta vida y escasa organización como bien apunta Guillermo Tell Aveledo: …la Unión Obrera Venezolana (New York,1924), Venezuela Libre, Nueva Venezuela, Sociedad Patriótica Venezolana, Unión Revolucionaria Venezolana y la Unión Cívica Venezolana…
Varios de los jóvenes desterrados se habían concentrado en México, donde en 1925 fundaron un partido político de inspiración marxista, el Partido Revolucionario Venezolano (PRV), génesis del futuro Partido Comunista de Venezuela (PCV).
Por su parte, otro grupo de desterrados por los sucesos de 1928 y 1929, se habían establecido en la hermana república de Colombia, especialmente en Barranquilla, donde su interés por la política y su preocupación por el país, los llevó a formar grupos de estudio de la realidad venezolana como la Alianza Revolucionaria de Izquierda (ARDI) y a elaborar un proyecto de gobierno para Venezuela, el Plan de Barranquilla; y a pesar de estar fuertemente influenciados por la ideología marxista, desechaban el comunismo por inviable y se acercaban a la democracia como modelo político. Estos jóvenes orientados hacia la izquierda democrática son el antecedente del partido Acción Democrática.
2.- 1936: Primer día del Génesis
¡Se murió Gómez! El grito de alegría en boca de los exiliados venezolanos recorrió varios países. Al fin, la naturaleza había hecho su parte y a los 78 años de edad, el tirano moría plácidamente en su cama, rodeado de su familia.
Inmediatamente, desde el mismo diciembre, comenzaron los preparativos para el ansiado retorno y sobre todo, a comienzos de 1936 empezaron a llegar, no ya los jóvenes estudiantes sino los maduros profesionales y padres de familia en que se habían convertido.
En Venezuela, se sentaba en el Palacio de Miraflores, un nuevo gobernante militar y andino como Gómez, integrante de la camarilla gomecista que hasta entonces había gobernado al país, ya que ejerció como su ministro de Guerra y Marina. Era el tachirense nacido en Queniquea, general Eleazar López Contreras, un militar civilista quien con moderación abría las puertas a la modernización y democratización; a quien le tocó la nada fácil tarea de dirigir el difícil tránsito de la tiranía a la apertura hacia la democracia, encomienda que llevó adelante con su lema de “Calma y Cordura”.
1936 fue un año de ebullición no sólo política en Venezuela. Empezaba un nuevo gobierno, que se distanciaba del sistema político que durante más de treinta años, desde comienzos del siglo XX había prevalecido en el país.
La sociedad reclamaba participación política y celeridad en los cambios, la Federación de Estudiantes de Venezuela (FEV) acallada en 1929 renace con gran fuerza, los exiliados retornados venían influidos por las experiencias vividas en otros países y por las corrientes ideológicas dominantes en el mundo, especialmente la democrática y la marxista; la prensa experimentaba la libertad y daba cabida a las opiniones más diversas; comenzaron a formarse grupos de opinión, sindicatos y movimientos o agrupaciones que aún no tomaban el nombre de partidos políticos; los obreros y empleados exigían reivindicaciones y surge en febrero de 1936 la Asociación Nacional de Empleados (ANDE), más tarde los sindicatos y gremios profesionales y con ellos las protestas, manifestaciones y huelgas. Todas son voces nuevas que tienen eco en la sociedad y amenazan la tranquilidad ciudadana de la ciudad de los techos rojos. El presidente López Contreras pide “Calma y Cordura”.
Una de las primeras organizaciones, además de la ANDE, que surgieron en 1936, es la Organización Revolucionaria (ORVE), movimiento de opinión de concepción liberal-democrática fundado por Alberto Adriani y Mariano Picón-Salas. A este movimiento se adhirieron los jóvenes militantes que en el exilio en Barranquilla habían creado ARDI, con Rómulo Betancourt a la cabeza, quien pronto se convirtió en el secretario general de ORVE.
Igual camino siguieron los comunistas venezolanos que desde mucho antes, en 1931, habían fundado el Partido Comunista de Venezuela (PCV), obviamente de vida clandestina, ya que desde la Constitución de 1928, el Inciso Sexto del artículo 32, prohibía la ideología comunista. Ante la imposibilidad constitucional de su existencia y la necesidad de tener una fachada legal, varios militantes comunistas como Rodolfo Quintero, Miguel Acosta Saignes, Ernesto Silva Tellería, Mario García Arocha, Félix Saldivia Gil, Carlos Irazábal, Guillermo Mujica, Ricardo Razetti y Miguel Otero Silva, aprovecharon la apertura política y fundaron el 10 de marzo de 1936, el Partido Revolucionario Progresista (PRP), cuyo secretario general fue Rodolfo Quintero.
El 28 de octubre de 1936, estos pequeños grupos de partidos políticos, de estudiantes, obreros y empleados se unen para formar un solo partido que representarían a las tendencias de izquierda. Es así como el movimiento de Organización Venezolana (ORVE), el comunista Partido Republicano Progresista (PRP), el zuliano Bloque Nacional Democrático (BND), la Federación de Estudiantes (FEV), el Frente Obrero y el Frente Nacional de Trabajadores se unieron en un gran bloque o partido único de las izquierdas y fundaron el Partido Democrático Nacional (PDN), el cual apenas nacido, pasó a la clandestinidad en noviembre al serle negada su legalización y el 4 de febrero de 1937, el gobernador del Distrito Federal revocó el permiso de funcionamiento de los partidos que integraban el PDN.
A pesar de los propósitos unitarios que habían llevado a la integración de los grupos de izquierda en un partido único, el PDN, en su interior pugnaban dos corrientes diferenciadas: una de izquierda nacionalista liderada por Betancourt; y otra más radical que seguía la línea de Juan Bautista Fuenmayor, quien desde la ciudad de Maracaibo insistía en la formación de una organización propia, un Partido Comunista clandestino.
El inevitable deslinde entre las corrientes democrática y comunista existentes en el PDN ocurrió en febrero de 1938 tras dieciséis meses de vida clandestina y la ruptura definitiva se produjo en septiembre de 1939.
Entonces, la corriente betancourista, de izquierda democrática, conservó el nombre del PDN, el cual en busca de legalidad, se transformará en el partido Acción Democrática (AD), legalizado en julio de 1941 durante la presidencia del general Isaías Medina Angarita. Su primer mitin se realizó el 13 de septiembre de 1941, fecha que desde entonces se considera como su aniversario.
Por su parte, el Partido Republicano Progresista (PRP) se transformó en el clandestino Partido Comunista de Venezuela (PCV) que fue legalizado el 9 de octubre de 1945 y realizó su primer mitin el 16 de octubre del mismo año, en el Nuevo Circo de Caracas, justamente dos días antes de la “Revolución de Octubre” que derrocó al presidente, general Isaías Medina Angarita.
En mayo de 1936, Rafael Caldera, quien desde febrero de ese año ejercía la subdirección de la Oficina Nacional del Trabajo creada por el presidente López Contreras, encabeza un grupo de universitarios católicos entre quienes se encontraban, Víctor Jiménez Landínez, Hugo Pérez La Salvia, Pedro José Lara Peña, etc., que se separan de la Federación de Estudiantes de Venezuela (FEV) y con el propósito de constituir una alternativa frente al socialismo que propugnan las otras asociaciones políticas, fundan la Unión Nacional Estudiantil (UNE), que posteriormente se convierte en Acción Electoral (1938), en Movimiento de Acción Nacionalista (1939) y Acción Nacional (1942); y en enero de 1946, bajo la presidencia de Rómulo Betancourt de la Junta Revolucionaria de Gobierno, se transforma en el Comité de Organización Política Electoral Independiente (COPEI), o Partido Socialcristiano.
Mucho más tarde, el 18 de diciembre de 1945, un grupo de ciudadanos entre ellos Elías Toro, Isaac J. Pardo, Jesús Leopoldo Sánchez, Andrés Otero y Amílcar Plaza fundan el partido Unión Republicana Democrática, al que, en julio de 1946, se unió Jóvito Villalba, quien había sido máximo líder de la Federación de Estudiantes de Venezuela (FEV) y secretario general del Partido Democrático Nacional (PDN).
Y así surgieron los principales partidos políticos modernos de Venezuela, la mayoría de cuyos integrantes habían participado en los sucesos de 1928 y 1929.
3.- Bibliografía
AVELEDO COLL, Guillermo Tell. “Partidos políticos modernos: Surgimiento, auge y declinación en la Venezuela del siglo XX”. Caracas. Prodavinci, 8 de noviembre de 2020. (Internet).
LÓPEZ, Isaac. “Las universidades venezolanas en tiempos de las Reformas de Córdoba de 1918”. Mérida. Educere. Vol 23, Nº 74. Mérida. Universidad de Los Andes, 2018.
VÉLEZ VALERY, Francisco. “El programa de febrero del presidente Eleazar López Contreras y las plataformas de los partidos políticos fundados en 1936”. EN: Mondolfi Gudat, Edgardo (Compilador). Aproximaciones al siglo XX venezolano. Una mirada crítica desde la Maestría en Política y Gobierno de la Universidad Metropolitana. Caracas. Universidad Metropolitana, 2018.
MONTERREY – ESTADO DE NUEVO LEÓN – MÉXICO
