Al pan…pan
«No os dejéis llamar maestro, porque uno solo es vuestro maestro, y todos vosotros sois hermanos»
Jesús de Nazareth (San Mateo 23, 1-12)
Juddi Krisnamurti, Georges Gurdjieff, Wayne Dyer, Alejandro Jodorowski, Eckhart Tolle, Emilio Carrillo, Prem Rawat, solo por mencionar algunos de los más recientes y renombrados “Maestros o Guías Espirituales” Filósofos de la nueva era, que nos han dictado una orientación en los temas espirituales y despertar de consciencia, sin hacer mención a otros tantos de origen Budista, todos sin excepción, han labrado y sembrado una extensa huella con sus enseñanzas, tanto en Literatura, como material audiovisual y conferencias, sin embargo, ellos mismos no se consideraron en ningún momento “Maestros” ya que como ellos mismos lo enseñaron, siguieron un camino de “búsqueda” en las antiguas enseñanzas de quienes les precedieron, más reconocieron que para realmente encontrar esa verdad, el verdadero maestro lo encontramos guiándonos por nuestro propio corazón, siguiendo nuestro instinto, nuestra guía interna y escuchando a nuestro YO INTERNO, quien es realmente nuestro maestro y ya eso fue enseñado por Jesús de Nazareth.
Sin embargo, cotidianamente se ve como tantas personas se promocionan como “Maestros” en áreas espirituales, tratando de inculcar determinados conceptos que solo han sido leídos de enseñanzas antiguas, pero solo eso, leídos, más no internalizados; porque al internalizar esas enseñanzas a través de nuestro YO interno, comprendemos que se obtiene una enseñanza interna, que nos guía en el vivir, en el hacer, y que no permite pretender mediatizar esas enseñanzas, ni en pro de un beneficio económico, ni mucho menos con la idea de convencer a otras personas sobre los diferentes temas que involucran estas enseñanzas, y mantienen unos conceptos espirituales equivocados; ya que cada uno de nosotros, mantiene una evolución espiritual de acuerdo a su trayectoria; es algo parecido a cuando se hace una carrera profesional, se van escalando grados y posiciones, y es nuestro propio corazón quien nos certifica si estamos o no en el camino o sendero correcto; mientras se tienen dudas respecto a cualquier tema, es señal que debemos continuar en la búsqueda.
“Aprender es descubrir lo que ya sabemos; Enseñar es recordar a otros lo que ya saben Como nosotros. Todos somos aprendices, hacedores y Maestros”
Stephen King
Cuando en el transitar de nuestros estudios espirituales, comenzamos a sentir la necesidad de ser más conscientes en la vida cotidiana, cuando el EGO no tiene la misma fuerza que antes de comenzar en este proceso, y sentimos la necesidad de ser mejores seres humanos, de convertirnos en mejores personas, es cuando buscamos orientación en otras personas, más no debemos hacer fanatismo, ya que eso no conduce a ninguna parte, y muchas veces nos encontramos que gran parte de esas otras personas, solo han encontrado un camino de obtener beneficios económicos, más están muy lejos de ser “Maestros”, ya que por ejemplo, en ocasiones nos encontramos con personas hablando de amor, de abrazos de luz, y son indiferentes al dolor humano, y no se puede hablar de compasión si antes no nos ponemos en el lugar de otro, si paso indiferente ante el que sufre, si soy intolerante con el prójimo, y nunca podré ser consciente si practico meditación, y voy reaccionando de la misma manera ante la vida; ya que es la vida donde nos entrenamos y donde vemos los progresos internos que vamos obteniendo; puesto que es nuestro corazón quien nos va guiando en ese transitar; ya que debemos cambiar hábitos, pensamientos, emociones, y actitudes, dejando las reacciones mecánicas del ego por elecciones más conscientes de nuestro SER, vamos tomando conciencia que las cosas no cambian, es nuestra actitud consciente respecto a las situaciones; porque estamos aquí, para aprender de la vida, no para escapar de ella, porque no podemos pretender llegar al cielo sino aprendemos a caminar correctamente, siendo conscientes del “porque” estamos aquí, y en la medida que no solo aprendemos, sino que demostremos con nuestra actitud y con la confirmación de nuestro corazón que estamos aprendiendo a practicar conceptos como caridad, compasión, integridad, y sobre todo Amor, estaremos dando cumplimiento a nuestra misión en esta vida, ya que es el ejemplo lo que confirma nuestro crecimiento.
«No es hasta que llegas a una comprensión espiritual de quién eres, no necesariamente un sentimiento religioso, sino en el fondo, el espíritu interior, que puedes comenzar a tomar el control».
Oprah Winfrey
Todos entendemos que crecemos a nivel físico y emocional desde el momento del nacimiento; también comprendemos y aceptamos que ese crecimiento suele incluir desafíos emocionales de diferentes índoles. Pero y que ocurre con nuestra evolución espiritual? ¿Cuáles son los retos implícitos en el crecimiento espiritual? Tenemos que el desarrollo espiritual es una capacidad innata en todo ser humano; y ello se trata de un impulso hacia la totalidad; crecer espiritualmente es tan natural como nacer, crecer y morir, y es una parte integral de nuestra existencia, es por lo que Stephen King, nos dice que “…aprender es descubrir lo que ya sabemos, y enseñar es recordar a otros que lo saben como nosotros; por eso todos en algún momento somos aprendices, hacedores y maestros…”, siempre seremos entonces en nuestro devenir, Maestros y Discípulos
A través de la historia de la humanidad nos encontramos que las enseñanzas místicas de todas las época, contemplan la evolución espiritual y coinciden en que la humanidad es parte de la conciencia cósmica creativa, y el descubrimiento de nuestra naturaleza divina nos conduce a una vida más plena tanto a nivel individual como colectivo, y esta suele darse de manera progresiva, y cuando aprendemos a vivir con más conciencia, adquirimos libertad de elección, y conexión con otras personas y con la naturaleza.
De hecho cuando ahondamos en nosotros mismo, vamos descubriendo nuestro potencial latente, las cualidades positivas, la creatividad, el agradecimiento, la pasión, y vamos tomando conciencia de alguna enseñanzas de quien si fue un gran Maestro –JESÚS-, cuando habló a la muchedumbre y a sus discípulos para decirles que los escribas y los fariseos se habían sentado en la cátedra de Moisés, pero que no hicieran las cosas como ellos las dicen; sino que observaran sus obras, porque ellos “dicen y no hacen”, es algo muy parecido a lo que actualmente acontece; son demasiados los que predican, aconsejan y orientan, pero que no son coherentes con sus acciones, entonces, muy lejos de ser “maestros”.
“Los Maestros inspiran, entretienen y terminas aprendiendo mucho de ellos aunque no te des cuenta”
Nichlas Sparks
Vivimos en un entornos dominado por el consumismo, el egocentrismo y donde parece absurdo hablar de “despertar espiritual”, sin embargo cada día son más las personas que se están enfrentando a él, aún cuando unas tantas se resisten, porque siente que no encajan y tal vez por no experimentar un sufrimiento, no se atreven a seguir su corazón, siendo que el “despertar espiritual, no lo hace a uno diferente, sino “especial”, y es un mundo donde no estamos solos, porque ya existe gran cantidad de personas que se han vuelto conscientes de los problemas y de que determinadas prácticas “religiosas” se han llevado demasiado tiempo en cambiar.
El despertar de la consciencia no es un concepto que se pueda entender intelectualmente, no es algo que ningún Maestro te pueda enseñar, es un viaje experimental hacia la esencia de tu Ser, lo que te permite descubrir quién eres y qué eres realmente, de allí que en ese sentido tu único maestro es tu propio YO, y tu verdadero guía es tu corazón.
“Todos somos maestros y alumnos; pregúntate ¿Qué vine a aprender y qué vine a enseñar?
Luise Hay
Cada persona que pasa por nuestra vida será única. Siempre nos deja un poco de sí y se lleva algo de nosotros. Habrá los que se llevan mucho, pero no habrá quien no nos deje algo; esa es la prueba de que los encuentros nunca son “casuales”, siempre todo encuentro tiene un porque y un para que, por ello en algún momento todos somos Maestros y Discípulos…..y en cada instante debemos llamar a las cosas por su nombre, al pan ….pan…
Naguanagua – Estado carabobo – Venezuela

Excelente Material…