EL CANDIL – AÑO III – N° 136.
La frase «no existe nada gratis, alguien más tuvo que pagarlo» encierra una verdad absoluta. Nada que sea dado a una persona sin solicitarle algo a cambio ha sido posible sin costo alguno.
Alguien tuvo que trabajar para producir el bien o servicio que se ofrece «gratuitamente», lo cual en muchos casos, como los de los servicios de salud y educación, implica varios años de esfuerzo, estudio, aprendizaje y muchas caídas en el camino.
Pero esto no se limita al contexto comercial en donde se producen intercambios de valor físico. También existen intercambios de virtudes, de sentimientos.
Cuando un padre trabaja toda su vida y decide de manera libre y voluntaria heredar sus ahorros y propiedades a sus hijos porque los ama, está produciéndose un intercambio de virtudes y sentimientos.
Esto es extrapolable a los casos de caridad o bien cuando decidimos regalarle algo a alguien a quien apreciamos.
Pero en todos los casos ha tenido que existir un intercambio; y detrás del bien o servicio brindado, hay trabajo y esfuerzo por parte de alguien.
Todo lo producido por el hombre siempre conllevará un costo.

La» Gratuidad» solo es posible en las almas nobles… Gracias, interesante artículo. NC