CAMINANTE NO HAY CAMINO – FREDDY RIERA – EL CANDIL – AÑO III – N° 119.
«Errar es de humanos y Rectificar es de Sabios». Resulta que esta frase tan famosa no tiene un único autor. El Gran Seneca expresó: «Herrare humanum Est”, (Errar es de humanos) , y luego Alexander Pope añadió: “Perdonar es Divino y Corregir de sabios es»
Alexander Pope (1688-1744), fue uno de los poetas ingleses más reconocidos del siglo XVIII, destacando particularmente por sus traducciones de los textos de Homero y su poesía satírica.
Volviendo a tema principal, podemos reconocer que la equivocación es muy humana. Los humanos nos equivocamos con frecuencia en las apreciaciones debido a nuestras limitaciones. Forma parte de nuestra condición humana. Reconocerlo nos hace ser realistas y humildes
El Necio es aquel quien a pesar de saber que se ha equivocado, aun persiste en su posición. El acto de rectificación es sabio solo cuando es oportuno. Una rectificación después de las consecuencias derivadas de una falta de acción correctiva oportuna es inútil, ya que el valor de la rectificación surge cuando evitas las consecuencias. La rectificación es sabia cuando no es forzada por las circunstancias, sino que surge de la reflexión libre. La falta de rectificación puede resultar mortal para el entorno y para la sociedad.
La rectificación es el resultado de un proceso que se inicia con la duda, que luego pasa a una etapa de validaciones y reflexiones para luego llegar a la rectificación.
La rectificación es en sí, un cambio de paradigma, y esto conlleva a movernos intelectualmente de una posición a otra, que se supone sea superior, por tanto significa que hay evolución del pensamiento. Cuando alguien se refiere al crecimiento personal, está indicando que hay cambios en los enfoques, en el conocimiento y comprensión de algo.
Así que, si queremos evolucionar intelectualmente y crecer en lo personal, es necesario adoptar una actitud objetiva, tal y como lo hacían los antiguos sabios herméticos.
La actitud objetiva es una conducta que debemos transformar en hábito, y esta consiste en no adoptar ideas como absolutas.
Siempre habrá una idea mejor, un enfoque más claro, un concepto más cercano a la verdad. Aquellas personas que mantienen la misma postura durante toda su existencia no evolucionan intelectualmente, no crecen, no aprenden nada nuevo. La rectificación requiere coraje, determinación, voluntad, conciencia clara de lo que se desea ser y una decisión. Pasar al ejercicio de la rectificación nos allana el camino a la madurez, la conquista del yo y la libertad interior.
La no rectificación o la rectificación fuera de tiempo nos lleva al arrepentimiento, que nos llena de pretextos y nos deja en el mismo lugar. La falta de humildad para reconocer que hemos errado, es una evidencia de falta de coraje.
Así que, os invito a revisar los paradigmas ideológicos, a que adoptemos una conducta objetiva ante otros enfoques, seamos humildes y a que nos llenemos de coraje para crecer.
Maracaibo, 24 de Junio de 2.017

Excelente mensaje, muy significativo. Gracias