SIN SECRETOS – NERVIS NAVA – EL CANDIL – AÑO III – N° 108 .
“Para conservar el equilibrio, debemos mantener unido lo interior y lo exterior, lo Visible y lo invisible, lo conocido y lo desconocido, lo temporal y lo eterno, lo antiguo y lo nuevo”
Jhon O´Donohue
Desde el mismo momento de nuestro nacimiento comienza el transitar del crecimiento físico, mental y espiritual, y en esa senda nos enfrentamos a las emociones, haciendo una de dos cosas, las evitamos o permitimos que nos abrumen. Mantener un equilibrio entre los dos polos sería lo ideal, pero claro está que siempre ha sido más fácil, decirlo que hacerlo. Hay días y momentos que nuestras emociones nos invaden de tal manera que colapsamos ante ellas. Así nos enfrentamos a que la verdadera clave del equilibrio emocional, como muchas otras cosas en la vida, es la conciencia; ser capaces de identificar qué emociones sentimos y por qué, es lo que determina el equilibrio emocional, siendo esto un asunto de autoconciencia, porque a menudo sentimos emociones que no podemos explicar, y comprender nuestras emociones es la única manera de mantenerlas bajo control y es igualmente importante, el conocimiento y preparación que al respecto nos ocupemos de hacer, ya que para vivir una vida en armonía y estar en paz, se debe buscar mantener un equilibrio entre el cuerpo, la mente y el Alma; y eso lo lograremos si adquirimos el conocimiento suficiente en cuanto al Universo en el cual vivimos y nos desarrollamos; ya que todo el equilibrio parte de todo un sistema de leyes las cuales si las quebrantamos, aunque sea por desconocimiento de las mismas, eso no nos librará de las consecuencias, evitándonos vivir con dominio y equilibrio, ejerciendo el poder y control sobre nuestras emociones.
En todo caso, lo más importante es mantenernos en una actitud de “mente alerta y despierta” en cuanto a nuestras reacciones y comportamiento frente a las situaciones que nos corresponde enfrentar en el día a día.
“La mente equilibrada y calmada es fuerte; la agitada y con prisas es débil”
Wallace D. Wattles
En la actualidad existe mucho apoyo en tal sentido, para orientarnos en la búsqueda del equilibrio; y tenemos lo que se denomina “empoderamiento” que no es otra cosa que el crecimiento del cuerpo, la mente y el espíritu, que implica el desarrollo de las propias capacidades del individuo, en la toma de decisiones y la participación de sus procesos, y esto se logra cuando se logra pasar de la dependencia a la independencia, teniendo un completo control, una alta estima, y absoluto control emocional, delimitando las decisiones a tomar sin permitir que el entorno decida.
Para alcanzar ese “empoderamiento” es necesario, conocernos, y conocer nuestro verdadero origen, y las leyes que lo rigen; dentro de ellas tenemos lo que son los Principios Universales, en los cuales se tiene el principio de causalidad, principio clásico de la filosofía y la ciencia que afirma que todo evento tiene una causa y un efecto, y si en el camino de ese empoderamiento aprendemos que lo primero es aprender el control de nuestras emociones, nos estaremos dando cuenta que ciertamente todo aquello (causa) que generamos sin controlar nuestras emociones, nos traerá una consecuencia (efecto), y no continuar por la vida, pensando que existe un ser supremo, observando nuestro comportamiento para infringirnos un castigo; simplemente, hay que aprender a controlar las emociones, conocer las leyes, aplicarlas y llegaremos a ese “empoderamiento”, que nos resultará en una vida equilibrada y en armonía con nuestro entorno; es por ello que simplemente se puede afirmar que en la vida no existen ni premios ni castigos, solo “consecuencias”; así cuando se conocen estos principios que rigen el Universo, comprobamos que todas las apariencia de problemas , son responsabilidad nuestra, y que todo nuestro sufrimiento es por falta de conocimiento, por no tomar consciencia de nuestra forma de pensar, sentir, actuar y hablar, ya que en ello estamos poniendo las causas y los efectos de nuestra vida.
“Tan divinamente está organizado nuestro mundo, que cada uno de nosotros, en nuestro lugar y tiempo, estamos en equilibrio con todo lo demás”
Goethe
El Ser humano a causa de su poca reflexión y autoanálisis es el único capaz de ir repitiendo sus obras, y generando con ello los hechos, creando mecanismos para repetir su debilidad a la segunda, por algo dicen, que es el único capaz de tropezar muchas veces con la misma piedra.
Claro está que el empoderamiento no es solo asunto de controlar las emociones, es un trabajo que debe hacerse a nivel mental y emocional; es una labor de autoobservación; porque siempre debemos estar alertas a nuestros pensamientos, para escuchar los mensajes de nuestro ser interior, y mantener un diálogo con nosotros, en cuanto a las cosas que nos motivan, a todo aquello que nos importa, tratando de llevar la vida y nuestras actividades en función de nuestras preferencias y no las de otras personas, de allí la importancia de descubrir nuestras preferencias en cuanto a todo aquello que puede ser nuestra principal motivación en la vida, y estudios demuestran que si encontramos esa clave, ese será el motor que nos impulse a tomar acción y a empoderarnos; y así vemos como el auto análisis y la reflexión nos lleva a encontrar todo aquello por lo que nos sentiremos orgullosos de nosotros mismos.
Naguanagua – Estado Carabobo – Venezuela

El equilibrio entre cuerpo,mente y alma es el éxito para vivir. Felicitaciones por tu articulo cuñada….Así es. Un abrazo.
Muy acertado análisis sobre este tema tan importante para el ser humano . Se dice y se lee fácil , sin embargo, es un arduo trabajo a través de nuestra existencia encontrar ese equilibrio entre mente , cuerpo y espíritu que nos permita vivir a plenitud.
Gracias de nuevo por compartir tus conocimientos, los cuales nos invitan a reflexionar y meditar .