EL CANDIL – AÑO III – N°138.
Prólogo por Albani Cordero:
La felicidad no depende de lo que tienes o de lo que todavía no has podido conseguir; depende de la actitud y de la forma de asumir e interpretar lo que sucede en tu vida. Tú eres el protagonista de tu felicidad… eso si, no la busques alejado de Dios porque serás como paja que se lleva el viento. Él es tu aliado, te ama, te acompaña y te bendice… siempre.
Lucas 17, 11-19
En aquel tiempo, cuando Jesús iba de camino a Jerusalén, pasó entre Samaria y Galilea. Estaba cerca de un pueblo, cuando le salieron al encuentro diez leprosos, los cuales se detuvieron a lo lejos y a gritos le decían: “¡Jesús, maestro, ten compasión de nosotros!”. Al verlos, Jesús les dijo: “Vayan a presentarse a los sacerdotes”. Mientras iban de camino, quedaron limpios de la lepra. Uno de ellos, al ver que estaba curado, regresó, alabando a Dios en voz alta, se postró a los pies de Jesús y le dio las gracias. Ése era un samaritano. Entonces dijo Jesús: “¿No eran diez los que quedaron limpios? ¿Dónde están los otros nueve? ¿No ha habido nadie, fuera de este extranjero, que volviera para dar gloria a Dios?”. Después le dijo al samaritano: “Levántate y vete. Tu fe te ha salvado”. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
Reflexión por Ricardo Bulmez:
Hoy, Lucas destaca dos virtudes que cada vez nos hacen mucha falta… Fe y gratitud. Jesús nos viene diciendo que no agradezcamos a nadie por algo que hizo porque lo tenía que hacer, porque era su obligación. En este caso no tienes que agradecerle, pero si lo hizo bien es bueno y justo que le reconozcas el buen trabajo. Y si no hace lo que tiene que hacer o lo hace mal, hay que protestarlo. Jesús se alzó en contra de los fariseos y de los sacerdotes del templo… Así lo leí en el evangelio. Y, aunque no leamos mucho, San Lucas escribe muy bien. Y es mejor escribir que leer, lo escrito es tuyo. Porque cualquiera lee bien, pero no cualquiera escribe. Esto lo escuché de un amigo que conocí en su ancianidad, escritor mexicano, Don Pedro Vegas… Me dejó esta frase que nunca se me olvidó: “Uno puede hablar pendejadas, pero no escribirlas”. Esto me enseñó Don Pedro.…
-Pero, por los vientos que soplan, veo que tú no aprendiste la lección.
-Boquiabierta… ¡¿Por qué no te callas?!
-Porque soy un boquiabierta… ¡Jijijijiji!
-No te soporto.
Según este evangelio, sólo uno de los leprosos dio las gracias, “¿Dónde están los otros nueve?”. Durante casi toda mi infancia, imitando a mis mayores, siempre le pedí a Dios tres cosas: un balón grande, una bicicleta y un bate de verdad para “jugar pelota”. Y de ahí, desde muy niño, sospeché y casi aprendí lo que era la fe: consiste en pedir cosas a Dios pa’no recibir nada o recibir otra cosa mejor que no pediste, que es la presencia de Dios. Hoy sigo rezando en la misma fe, pero de otra forma, así: “Señor, dame la bicicleta. O si quieres no me la des. Pero no me dejes solo. Porque yo puedo vivir plenamente con bicicleta o sin ella, pero sin tu presencia no voy a poder. Si tengo bicicleta te llevo en ella, y si no… me acompañas en mi caminar”.
En el evangelio de hoy aprendí… El samaritano aparte de la salud encontró algo más valioso que es la fe: La presencia de Dios en su vida. Sentirlo cerca y poder decirle siempre “Dame la bicicleta”. Porque el Señor siempre está con nosotros. Nos lo desea nuestra liturgia:
-Que el Señor esté con ustedes…
-¡Y con tu espíritu!…
-¡Gracias!
Pensamiento del día… Haga lo que haga, aunque cometa todas las equivocaciones posibles y todos estén en mi contra… el Señor siempre estará conmigo… Hoy sé que debo identificarme con el leproso que se devolvió a dar gracias a Dios y no con los nueve restantes.
Tarea para la casa… Ubica en tu vida en qué medida te puedes considerar un leproso espiritual, o tratas a otra persona como tal… ¿Te aíslas de los demás, temes hablar o protestar ante ciertas situaciones por creer no tener derecho a expresarte, has recibido golpes y heridas no sanadas? ¿Llevas tu alma enlutada, no hablas con Dios porque no celebras su presencia en ti?
Padre Ricardo Bulmez. rbulmez@gmail.com
LOA TEQUES – MUNICIPIO MIRANDA – VENEZUELA

EXCELENTE MENSAJE, EN mi proceso siempre pensé que un día iba a «sentir» esa frase….»Levántate, tu Fe te ha salvado»…. GRACIAS ?