SIN SECRETOS – NERVIS NAVA – El Candil Pedregalero – Año II – N° 96 .-
“La vida es como es. Ésta es la partida que te ha tocado jugar. Éstas son tus cartas y vas de mano. Y no importa que no te gusten esos naipes o si las reglas son injustas: va a dar igual. Así que te daré un consejo: acepta la vida como viene. Con los momentos de felicidad y de desgarro. Con la enfermedad y el placer. Acepta la vida en su total magnitud: con el sufrimiento y las alegrías.”
Mónica Carrillo
Vivimos físicamente en una tercera dimensión, donde comprendemos como dimensión el aspecto o faceta de algo; bien puede ser una característica, una circunstancia o una fase de algo; y para la física son las dimensiones de un conjunto que permiten definir un fenómeno, y en el universo se reconocen tres dimensiones espaciales y una dimensión temporal. Sin embargo, en este espacio vamos a referirnos a las dimensiones que tienen que ver con nuestra evolución espiritual, que no son aspectos, facetas, ni lugares definidos, sino que son “estados de conciencia”, así cuando se dice que alguien está en la tercera, cuarta o quinta dimensión, se quiere decir que aún estando en el mismo sitio físico, puede percibir más o menos aspectos de otra realidad, y de acuerdo a lo conocido como Kábala Mística, son once las dimensiones que debemos superar para alcanzar un grado o estatura de elevación espiritual como el alcanzado por Jesús de Nazareth, Buda, y otros grandes “Avatares” o seres altamente evolucionados que han pasado por este plano dejando su más grande enseñanza y se han encontrado de frente con Dios.
Se dice que estamos entrando a una quinta dimensión, y las situaciones vividas en todo el planeta es para tomar conciencia y cambiar ciertos parámetros y hábitos erróneos que hemos seguido en nuestros comportamientos, y los cuales no nos ayudan a escalar en el crecimiento espiritual; que serán estos cambios los que nos guiarán a alcanzar la identificación con el Cristo, que fue la estatura alcanzada por Jesús, y que lo convirtió en ese SER que nos guía junto con otros seres en el transitar e igualmente nos sirven de ejemplo, que estuvieron en esta dimensión mucho antes que Jesús, como Krishna, y otros Dioses mencionados en las enseñanzas Hindúes y Budistas, escalaron esa enseñanza, identificándose con la Divinidad, la pureza y la LUZ que caracteriza esas dimensiones, superando los errores que nos identifican a los seres humanos, siendo esta dimensión donde los apegos, los errores, la falta de FE y el no querer ver más allá de lo que físicamente podemos observar, lo que no nos permite avanzar.
La determinación o el Poder de la Voluntad, es la fuerza más grande del ser humano, y si profundizamos en el control del EGO, estamos tomando la determinación de ejercer ese poder, y de ellos nos hace referencia el Dr. Wayne Dyer en su obra “El Poder de la Intención”, que hemos llegado a un tiempo de hacernos más fuertes, y de convertirnos junto al Universo en creadores del mismo, poniendo el EGO de lado, nadie dice que es fácil pero debemos aplicar ese Poder que yace en nuestro Corazón.
Y cómo lo podemos hacer? Simplemente entrando a nuestro corazón y dejar salir ese poder; ya que al unirnos a nuestro corazón todas las cosas son posibles. El Poder de la intención y la imaginación humana, centradas desde adentro, no solo de la mente, es el poder de crear la paz en la tierra y descubrir que somos algo más que un EGO.
Hay momentos en que te asalta una especie de lucidez y de pronto es como si pudieras ver a través de las paredes y descubrir otra dimensión de la que te habías olvidado, o que habías decidido pasar por alto con tal de seguir manteniendo las diversas ilusiones que hacen posible la vida, y en particular la vida con otras personas.
Nicole Krauss
Si le pides a cualquier persona que te nombre o te explique algo sobre eso de las “dimensiones” que conocen, probablemente solo tengan idea de lo conocido a través de la cátedra de Física, sobre longitud, ancho y profundidad, y quizás agreguen tiempo, si piensan en una caja tridimensional. Sin embargo, existe una rama de la física teórica, que explica que existen al menos diez dimensiones del espacio, siendo la mayoría imposibles de percibir por los seres humanos, ya que solo hemos sido acondicionados académicamente para ver las dimensiones espaciales de anchura, altura y profundidad, por ser en las que existimos, también existe “el tiempo” que es donde transitamos y corresponde a la cuarta dimensión, donde ya deja de ser; y es lo que algunos físicos han denominado como que existe más de una realidad observable; pero que nuestra básica comprensión de la física, hace que esto sea difícil procesar.
“No hay diferencia entre el tiempo y cualquiera de las tres dimensiones, salvo que nuestra conciencia se mueve a lo largo de ellas”
Herbert George Wells
Dijo Stephen Covey que el SER es ver dentro de la dimensión humana, y lo que vemos está altamente relacionado con lo que realmente somos; y no podemos llegar muy lejos en la modificación de nuestro modo de ver sin cambiar simultáneamente nuestro SER y viceversa, y deshacernos del EGO, y si profundizamos ,existe también en el ARTE en cualquiera de sus expresiones una dimensión única, donde el infinito es un misterio, es ese algo maravilloso indefinido e indefinible que está más allá de la ciencia y de nuestra comprensión humana, intelectual y física; y será entonces hasta donde nuestras fuerzas intelectuales, nuestras facultades y capacidad nos dicen.. ”basta” para llevarnos por el camino del DESAPEGO, donde se aprende a estar en paz, donde no encontramos motivos para esperar algo de nadie, donde realmente es cuando todo fluye y confluye en un mismo lugar, ya nada nos ata ni nos condiciona, es cuando encontramos una libertad absoluta en cuanto a la relación con los demás y con la vida, cuando realizamos los cambios espirituales y aprendemos a caminar por este mundo, sin ser del mundo; puesto que aunque formamos parte de un TODO, el crecimiento y la evolución es individual, y nos hace ÚNICOS.
“El origen del sufrimiento es el apego, que crea la ilusión del Ego”
Buda
Buda nos explicó que nuestro ego se nutre del apego, y liberarnos de esa atadura mental es también dominar el ego y disfrutar de una identidad mucho más saludable. El desapego duele, y duele mucho, porque hay que soltar lo que físicamente amas, hay que dejarlo ir, y creemos que ese dolor es mental, pero no es así, no es dolor, es sufrimiento; y lo que nos hace sufrir es el miedo alimentado por el ego, por la creencia instalada de la posible pérdida de una posesión que no existe, que no es real, ya que no se puede poseer a alguien o a algo, que no es nuestro, que nunca lo fue, y que nunca lo será.
Ahora bien, cómo podemos desapegarnos y que ese desapego nos permita escalar en el camino hacia otra dimensión?…No es fácil, porque el apego es controlador y nos ancla en un presente ausente, por eso obtener una independencia afectiva es el mayor regalo que podemos hacernos, y hacerle a nuestros seres amados, y cuando se logra, entonces podemos gritar al universo, que hemos alcanzado la verdadera y plena libertad; y una vez que se comienza el avance, ya no existe camino de retorno.
Una forma sencilla de comenzar a practicar el desapego para avanzar en dimensión, puede ser que, al encontrarnos ante situaciones de angustia o confusión, respecto a relaciones personales, debemos tratar de tranquilizar nuestra mente, cuestionar nuestra actitud y preguntarnos…¿esta emoción que siento le pertenece a mi SER? ¿es sublime? ¿hacia dónde me conduce? Porque a veces nos encontramos desorientados con la actitud de otras personas, que en un momento dado parecían muy afectas a uno, pero luego vienen los cambios y eso genera dudas y confusiones, es cuando debemos aquietar la mente y hacernos las preguntas respectivas.
Al aquietarnos y respondernos esas preguntas con total honestidad, nos daremos cuenta que aunque el desapego es difícil, y cuesta desprendernos de personas y cosas, ese el camino que puede conducirnos hacia una escala superior espiritualmente, y es el desapego lo que al soltar dejará espacio para que algo mejor y hermoso llegue a nuestras vidas.
“Para adquirir cualquier cosa en el Universo físico, debemos renunciar a nuestro apego a ella, no renunciamos a la intención de cumplir el deseo, renunciamos al interés por el resultado”
Deepak Chopra
Dejar ir personas que no están listas para amarnos, que no se encuentran en nuestra misma escala de espiritualidad, y que no está en su misión de vida realizar tus mismos cambios, es difícil de hacer, pero hay que hacerlo, ya que tu instinto, tu YO te dice que hay que hacer lo posible por hacerlo, porque son personas que roban tu tiempo, y energía mental y física; y cuando se comienza a luchar por una vida con alegría, interés y compromiso, no todo el mundo está listo para acompañarte y seguirte a ese lugar; y esto es lo que hace tan especial el momento cuando se encuentran personas con las que se tiene una amistad íntima, o un amor correspondido, será una hermosa relación, y habrás experimentado algo que nunca sentiste, sentirás la incondicionalidad del Amor, escrito con A mayúscula; y habrás encontrado la puerta de entrada a “otra dimensión”.
He allí la importancia del desapego respecto hacia algunas personas que pueden llegar a ser muy tóxicas y no aportan nada para tu evolución y crecimiento espiritual; son personas que si dejas de aparecer, no te buscan, porque te han utilizado como “cojín”, como opción de segundo plano, y muy probablemente si dejas de intentarlo, si dejas de enviar mensajes, tu teléfono permanezca en silencio más tiempo y la relación llega a su final. Pero la idea del desapego, es poner los puntos finales desde el Amor, desde la Paz, y es lo que nos permitirá subir a otra dimensión, llena de Luz.
“Cuando el apego no tiene más razón que el hábito y no aparecen propósitos que den sentido y trascendencia, es el momento de soltar”
Sergio Sinay
Naguanagua – Estado Carabobo – Venezuela

Aprender a soltar es algo que deberíamos enseñar desde pequeños a los niños para que aprendan a vivir una vida más feliz y no sufrir tanto en el trayecto de la misma.
¡Buen artículo! 20 puntos.
Excelente artículo. Un tema difícil, tratado con mucha sutileza . El apego nos hace vulnerables lo que conlleva mucho sufrimiento. Aprender a soltar , no es fácil , muy cierto . Hay que trabajar mucho en ello . Gracias por compartir .
Excelente contenido.Felicitaciones.
Tema importante para pensar en otras dimensiones. Desapego importante para el crecimiento espiritual. Excelente articulo… Un abrazo cuñada.